{"id":190987,"date":"2024-09-18T23:30:45","date_gmt":"2024-09-19T03:30:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/?p=190987"},"modified":"2024-09-18T23:30:58","modified_gmt":"2024-09-19T03:30:58","slug":"anecdotario-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/?p=190987","title":{"rendered":"ANECDOTARIO"},"content":{"rendered":"<p>POR JAVIER ROSALES ORTIZ.<br \/>\nEL CHICO TERREMOTO Ni a mi peor enemigo se lo deseo, porque equivaldr\u00eda a ser el m\u00e1s duro<br \/>\nmomento que vivir\u00e1, m\u00e1s aun porque no conoce los efectos y la huella<br \/>\nque le deja el sentir que casi se abre la tierra bajo sus pies y le faltan<br \/>\nmanos para aferrarse a una tabla salvadora.<br \/>\nCuando llegue a la Ciudad de M\u00e9xico a estudiar la universidad all\u00e1 a<br \/>\nfinales de los 70, el tema estaba en boca de todos y al principio sent\u00ed<br \/>\ntemor, porque nunca en mi vida me cruce con un temblor de tierra,<br \/>\nesos que marean, que te arrullan y te confunden cuando son de un<br \/>\nnivel insignificante.<br \/>\nViv\u00ed el primero en un modesto restaurante, donde se empezaron a<br \/>\nmover solas las l\u00e1mparas que colgaban del techo, lo que hacia que<br \/>\nalgunos comensales se pararan de inmediato de su asiento<br \/>\nsorprendidos y desorientados, porque a lo mejor estaban ya midiendo<br \/>\nel peligro.<br \/>\nPero no, viv\u00ed muchos m\u00e1s en calma, hasta que en 1985, a eso de las 7 de<br \/>\nla ma\u00f1ana, estaba en casa vistiendo a mi hijo Said para llevarlo al<br \/>\njard\u00edn de ni\u00f1os, cuando de pronto se escucho un fuerte crujido, como<br \/>\nun lamento que me obligo a tomar al ni\u00f1o en mis brazos y salir<br \/>\ncorriendo a la calle.<br \/>\nLas ramas de los \u00e1rboles se mov\u00edan de un lado a otro y eran<br \/>\nfuertemente sacudidas por el viento y los gritos de los vecinos ya en la<br \/>\ncalle eran aterradores porque los postes de la luz el\u00e9ctrica tronaban<br \/>\ncomo si se fueran a caer y hac\u00edan que chocaran los cables soltando<br \/>\nchispas.<br \/>\nComo se pudo apoye a mi suegra y a mi suegro para que salieran de la<br \/>\ncasa y se pusieran a salvo, mientras que la gente corr\u00eda toreando a los<br \/>\nautos que circulaban sin control, porque el terremoto los mov\u00eda y casi<br \/>\nse sub\u00edan a las banquetas.<br \/>\nEl movimiento tel\u00farico ceso y en la colonia Industrial el movimiento<br \/>\ntuvo un leve efecto, pero en otros logares lo mismo no se puede decir.<br \/>\nYa un poco repuesto y de regreso a casa, le dije a mi esposa Blanca que<br \/>\nten\u00eda que asistir a mi lugar de trabajo que era la agencia Notimex en el<br \/>\n\u00e1rea de noticias internacionales, por lo cual part\u00ed hacia ese lugar pero<br \/>\ntuve que cruzar por la zona de Tlatelolco, donde los agentes de vialidad<br \/>\nfrenaron la circulaci\u00f3n.<br \/>\nDescend\u00ed del autob\u00fas y contin\u00fae a pie y sorprendido v\u00ed edificios<br \/>\ndesplomados que daban la cara a la avenida Reforma, de los cuales por<br \/>\nlas ventanas colgaban cuerpos destrozados, muchos gritos aterradores<\/p>\n<p>y un gran movimiento de patrullas y ruidos de sirenas que me dejaron<br \/>\nuna impresi\u00f3n indescriptible.<br \/>\nAlguien se acerco a nosotros, a los curiosos, y nos pidieron que si<br \/>\nquer\u00edamos participar como voluntarios, a lo cual acced\u00ed, Me inyectaron<br \/>\nalgo en el brazo y junto con muchos m\u00e1s nos subieron a la enorme caja<br \/>\nde un cami\u00f3n de volteo que nos llevo a Ciudad Sat\u00e9lite, donde en<br \/>\nrealidad el terremoto no destruyo as\u00ed los edificios, o sea como una<br \/>\nestrategia para evitar la presencia de los mirones.<br \/>\nPero no, junto con un joven pelirrojo nos separamos del grupo de<br \/>\nvoluntarias y como se pudo llegamos a un enorme estadio deportivo<br \/>\ncerca del centro del DF, donde desde lo alto vimos cientos, tal vez miles<br \/>\nde cuerpos acomodados en las cancha y cubiertos con sabanas blancas<br \/>\nrepletas de sangre.<br \/>\nUn d\u00eda despu\u00e9s, me toco sentir la r\u00e9plica del terremoto en el edificio de<br \/>\nNotimex en el quinto piso, de donde salimos corriendo hacia una plaza<br \/>\nal aire libre, desde donde vimos como se reventaban los enormes<br \/>\nvidrios de las ventanas y ca\u00edan hacia la calle.<br \/>\nEl centro del DF quedo destrozado al igual que otros lugares y las<br \/>\nautoridades no se cansaban de informar que fueron cerca de 500 los<br \/>\ndecesos, cuando en realidad otros hablaban que fueron entre 5 mil o tal<br \/>\nvez m\u00e1s, por la magnitud que alcanzo el terremoto y su r\u00e9plica en la<br \/>\ncapital mexicana.<br \/>\nPor eso es bueno que Ciudad Victoria participe este jueves 19 de<br \/>\nSeptiembre en un simulacro nacional y que Protecci\u00f3n Civil municipal<br \/>\nvisite 50 edificios p\u00fablicos y planteles escolares, para poner a prueba la<br \/>\ncapacidad de respuesta de la poblaci\u00f3n en caso de un desastre.<br \/>\nPara el alcalde de esta capital Eduardo Gattas B\u00e1ez, esto es importante<br \/>\ny en esto el tiene raz\u00f3n, m\u00e1s aun cuando se acaba de registrar un<br \/>\ntemblor de cuatro grados en Palmillas, lugar ubicado a 73 kil\u00f3metros<br \/>\nde Ciudad Victoria.<br \/>\nEl espera que la ciudadan\u00eda participe y que tome conciencia de que se<br \/>\ndebe estar preparado para todo.<br \/>\nPor eso, es, que no le deseo ni a mi peor enemigo que viva esto que paso<br \/>\nen 1985 en el D.F. o algo semejante<br \/>\nPorque todo eso, aun no lo puedo, olvidar.<br \/>\nCorreo electr\u00f3nico: tecnico.lobo1@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR JAVIER ROSALES ORTIZ. 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