{"id":25748,"date":"2020-08-17T16:34:05","date_gmt":"2020-08-17T16:34:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/?p=25748"},"modified":"2020-08-17T16:34:08","modified_gmt":"2020-08-17T16:34:08","slug":"disputas-en-las-familias-por-usar-el-televisor-o-la-unica-computadora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/?p=25748","title":{"rendered":"DISPUTAS EN LAS FAMILIAS POR USAR EL TELEVISOR O LA \u00daNICA COMPUTADORA"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Ciudad de M\u00e9xico<\/em>.-<\/strong> El padre de Mar\u00eda es inflexible: en su casa, es \u201cel due\u00f1o\u201d del televisor y nadie puede contradecirle. Se ve lo que \u00e9l decide y en el horario que determina. En medio del confinamiento a causa del Covid-19, esa infranqueable posici\u00f3n paterna fue el principal obst\u00e1culo que puso a Mar\u00eda al borde de no terminar el ciclo escolar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la supresi\u00f3n de clases presenciales debido a la pandemia, las autoridades decretaron que el ciclo escolar continuara a distancia, en el caso de la formaci\u00f3n b\u00e1sica \u2013con m\u00e1s de 30 millones de alumnos\u2014las actividades se dieron por transmisiones en televisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en el hogar de Mar\u00eda, ubicado en uno de los suburbios marginales del oriente de esta metr\u00f3poli, no fue nada sencillo. Su pap\u00e1, cansado de que le arrebataran la posesi\u00f3n del \u00fanico televisor en casa y constantemente alcoholizado, le impidi\u00f3 continuar con las clases, perjudicando sus \u00faltimas semanas de labores acad\u00e9micas. Nadie se atrev\u00eda a confrontarlo, pues seguramente su reacci\u00f3n ser\u00eda violenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue gracias al apoyo de una de sus hermanas mayores que Mar\u00eda \u2013llamada as\u00ed para su protecci\u00f3n\u2014 habl\u00f3 con su profesora, le explic\u00f3 la situaci\u00f3n y le envi\u00f3 por whatsapp todo lo requerido para acreditar el sexto a\u00f1o. La actitud paterna y las dificultades econ\u00f3micas de su familia, le deparan un futuro nada halag\u00fce\u00f1o en secundaria, que iniciar\u00e1 el 24 de agosto, con la apertura del ciclo escolar 2020-2021, tambi\u00e9n a distancia debido a que el Covid-19 no da tregua.<\/p>\n\n\n\n<p>A la crisis de salud, social y econ\u00f3mica que enfrenta M\u00e9xico a causa de la pandemia, en decenas de miles de familias hay una una problem\u00e1tica m\u00e1s: que padres e hijos puedan compaginar sus actividades acad\u00e9micas, laborales y de entretenimiento con una sola computadora o televisor. Ocupar el aparato se ha convertido durante el confinamiento en una aut\u00e9ntica batalla.<\/p>\n\n\n\n<p>Los resultados de la Encuesta Nacional de Disponibilidad y Uso de Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n en los Hogares (ENDUTIH) 2019, elaborada por el Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Geograf\u00eda (Inegi), arrojan que s\u00f3lo 44.3 por ciento de los hogares mexicanos (15.8 millones) tienen una computadora en casa y 92.5&nbsp;&nbsp;por ciento (poco m\u00e1s de 32 millones) cuenta con al menos un televisor, aunque en s\u00f3lo 76.5 por ciento de los casos es digital.<\/p>\n\n\n\n<p>La encuesta reporta que hay 20.1 millones de hogares en M\u00e9xico que disponen de Internet (56.4 por ciento del total nacional), pero no siempre es con un ordenador en casa, muchos se conectan a la web a trav\u00e9s de dispositivos m\u00f3viles como celulares o tablet, pues apenas hay 49.4 millones de mexicanos que usan la computadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Zona insegura y marginal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adriana Calder\u00f3n fue la profesora de Mar\u00eda en la primaria M\u00e1rtires de R\u00edo Blanco, en la colonia San Jos\u00e9 de las Palmas, municipio La Paz, estado de M\u00e9xico. Con 28 a\u00f1os de labor docente, narra los impactos que ha dejado la educaci\u00f3n a distancia en ese barrio, uno de los que reportan altos \u00edndices de marginalidad e inseguridad en el Valle de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>La gran mayor\u00eda de las familias que env\u00eda a sus hijos a esa escuela p\u00fablica no tienen computadora en casa ni dinero suficiente para mantener el celular constantemente conectado a Internet. De grupos de entre 36 y 48 estudiantes, apenas seis u ocho (la sexta parte) tienen ordenador y acceso a la web en su hogar. Esto, afirma la mentora, ha generado grandes desigualdades educativas en su escuela.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMuchos padres ni siquiera tienen tel\u00e9fonos inteligentes y para los que s\u00ed, es sumamente dif\u00edcil destinarlo para las actividades acad\u00e9micas de los ni\u00f1os. Recuerdo a una se\u00f1ora, que abonaba diez pesos a la semana a su celular, para poder enviarnos fotograf\u00edas de las tareas o audios de los ejercicios de lectura en voz alta de su hijo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Karina Cruz, de 14 a\u00f1os de edad, cursa su formaci\u00f3n secundaria en la escuela Libertadores de Am\u00e9rica, en Ecatepec, estado de M\u00e9xico. Si antes de la pandemia ten\u00eda una constante lucha con su mellizo para usar la \u00fanica computadora de la familia, a partir del confinamiento se volvi\u00f3 una guerra, ya no s\u00f3lo con su hermano, sino tambi\u00e9n con su padre, docente en varias escuelas por lo que todo el d\u00eda debe estar conectado entre clases en l\u00ednea y juntas.<\/p>\n\n\n\n<p>En este hogar no hay de otra, la prioridad es el trabajo paterno. Despu\u00e9s, Karina y su hermano literalmente compiten cuando su padre no est\u00e1 usando el equipo. Tienen una tableta, pero la capacidad de \u00e9sta y el sistema operativo no le da para emplear todas las aplicaciones y plataformas necesarias para hacer cumplir con sus obligaciones acad\u00e9micas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAntes de estas vacaciones, durante las clases, era una batalla real por la computadora. Por su trabajo, mi pap\u00e1 tiene que usarla constantemente, pero se estresaba mucho ya que mi hermano y yo pele\u00e1bamos para ver qui\u00e9n era el que la ocupara en un tiempo libre. Mi pap\u00e1 nos llamaba la atenci\u00f3n porque hac\u00edamos mucho ruido con esas peleas y lo desconcentr\u00e1bamos. Mi hermano se quejaba de que no entregaba las tareas a tiempo porque yo me tardaba. Era muy estresante. Mi mam\u00e1 nos dec\u00eda que nos turn\u00e1ramos para no pelear tanto, pero era muy complicado, porque al final a los dos nos urg\u00eda\u201d, detalla la adolescente.<\/p>\n\n\n\n<p>En los meses de pandemia que tuvieron esa din\u00e1mica en casa \u2013desde hace unas semanas hay vacaciones\u2014 no pudieron llegar a un acuerdo ni establecer un horario. El que se levantara primero o se diera cuenta que su padre ya no usaba el equipo, tomaba posesi\u00f3n hasta concluir sus actividades diarias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl que ganara trabajaba. Intent\u00e1bamos apurarnos, pero a veces era dif\u00edcil. Necesitamos tres computadoras en la casa, as\u00ed cada quien tendr\u00eda su tiempo y no estar\u00edamos apresurados o peleando. Pero si es dif\u00edcil comprarnos otra, menos una para cada quien. Seguramente todo ser\u00e1 igual ahora que inicien las clases de nuevo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>El acceso a internet<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico hay 80.6 millones de usuarios de Internet, eso es, siete de cada diez mexicanos de seis a\u00f1os o m\u00e1s tiene acceso a esa tecnolog\u00eda, cifra a\u00fan lejana de naciones como Corea del Sur, Reino Unido, Alemania y Suecia, donde nueve de cada diez personas son usuarias de la Red.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tres principales medios para la conexi\u00f3n en 2019 fueron: celular inteligente, 95.3 por ciento; computadora port\u00e1til, 33.2 por ciento; y computadora de escritorio, 28.9 por ciento. La conexi\u00f3n a Internet por medio de datos es la m\u00e1s utilizada y representa 90.6 por ciento de los usuarios de&nbsp;<em>smartphone<\/em>, mientras que s\u00f3lo 9.4 por ciento se conecta por wifi, de acuerdo a la encuesta del Inegi.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n en la casa de Gabriela L\u00f3pez no difiere de las anteriores. Estudia comunicaci\u00f3n en la Universidad Aut\u00f3noma de la Ciudad de M\u00e9xico, su hermana ingenier\u00eda industrial y su hermano acaba de terminar el bachillerato y fue aceptado en la carrera de ingenier\u00eda en electricidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Viven con su madre, empleada en el Departamento de Parques y Jardines del gobierno municipal de Ecatepec. En este hogar, la disputa por la \u00fanica computadora es constante y habitual.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriela, de 27 a\u00f1os, adem\u00e1s trabaja agendando citas en un centro de atenci\u00f3n psicol\u00f3gica infantil en ese municipio. Detalla que junto a sus hermanos se han tenido que acoplar para el uso del ordenador. Para conectarse a las clases en l\u00ednea, usan sus tel\u00e9fonos m\u00f3viles pese a las dificultades que conlleva, uno en un cuarto, otro en uno m\u00e1s y el tercero en la estancia; mientras que la computadora se reserva para realizar los trabajos escolares, en turnos de ma\u00f1ana, tarde y noche para cada uno y de acuerdo con la urgencia de entrega.<\/p>\n\n\n\n<p>La tensi\u00f3n crec\u00eda cuando el servicio de Internet fallaba. Tienen el plan b\u00e1sico y en ocasiones estaban conectados al wifi hasta cuatro dispositivos m\u00f3viles, la pantalla y la computadora. \u201cTerminabas pidi\u00e9ndole a los dem\u00e1s que por favor se desconectaran porque la red no respond\u00eda. Estabas a media clase y el tel\u00e9fono se trababa u otro hac\u00eda un trabajo en la&nbsp;<em>compu&nbsp;<\/em>y no se guardaban los cambios. Era todo un&nbsp;<em>show<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Han intentado ahorrar para dar en enganche y comprarse una nueva computadora. Necesitan una con alta capacidad para bajar programas de edici\u00f3n de video y audio, gr\u00e1ficas y otros, como lo demandan sus carreras. Se trata de equipos que rondan entre 22 y 25 mil pesos, algo un tanto inalcanzable para esta familia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSer\u00e1 a pagos. No tenemos para dar al&nbsp;<em>chaz-chaz<\/em>. Ha sido muy dif\u00edcil la situaci\u00f3n y de verdad no s\u00e9 c\u00f3mo pudimos terminar los cursos. El siguiente (ciclo escolar) ser\u00e1 muy pesado y otra vez, la pelea por la computadora\u201d, confiesa Gabriela.<\/p>\n\n\n\n<p>Las clases en l\u00ednea y las nuevas necesidades de profesores y estudiantes han generado que muchos espacios de renta de Internet hayan tenido un repunte en sus actividades y ganancias \u2013en particular si ofrecen servicio de papeler\u00eda\u2014, y es que en a\u00f1os recientes estos negocios hab\u00edan presentado dr\u00e1sticas ca\u00eddas en sus servicios ante el&nbsp;<em>boom<\/em>&nbsp;de los paquetes de datos en tel\u00e9fonos m\u00f3viles.<\/p>\n\n\n\n<p>Datos de la Asociaci\u00f3n Mexicana de Internet muestran que en 2004 la mayor\u00eda de los internautas en el pa\u00eds, 37 por ciento, se conectaba a la red desde un caf\u00e9 internet; hace un par de a\u00f1os la cifra hab\u00eda bajado a 14 por ciento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>La opci\u00f3n del cibercaf\u00e9<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mario Mosqueda, de 43 a\u00f1os, es due\u00f1o desde hace casi tres lustros un cibercaf\u00e9 en la c\u00e9ntrica colonia Guerrero, en la Ciudad de M\u00e9xico. Explica que a partir que las clases se dieron en l\u00ednea debido a la pandemia, su negocio empez\u00f3 a tener mayores ganancias que en la cotidianidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe puso bueno durante las clases, mejor que cuando iban a la escuela, adem\u00e1s que muchas papeler\u00edas por aqu\u00ed cerraron, entonces muchos chavos ven\u00edan de lejos, no eran los habituales. No s\u00f3lo vienen los que no tienen Internet o computador en casa, muchos s\u00ed lo tienen, pero no tienen impresora y necesitaban imprimir sus trabajos. Pero se empez\u00f3 a poner muerto desde finales de junio, que empezaron las vacaciones. Espero que con el reinicio del ciclo escolar, el 24, esto se ponga mejor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el&nbsp;<em>Internet y Papeler\u00eda @cne<\/em>, Mario cuenta con todo lo necesario para cumplir con la \u201cnueva normalidad\u201d: nadie entra sin cubrebocas, hay un tapete que desinfecta el calzado, de las seis computadoras que tiene en su peque\u00f1o local, s\u00f3lo se usan cuatro para guardar la sana distancia, constantemente trapea el negocio, hay gel desinfectante, los clientes no pueden acceder en grupos y cuando dejan de usar los ordenadores, de inmediato los limpia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl problema es que mucha gente no hace caso, a veces vienen en grupo y se quieren meter todos, otros no traen cubrebocas y se molestan porque no les doy el servicio o me piden que les saque una copia o les haga una impresi\u00f3n sin que pasen. No es sencillo en medio de esta enfermedad, el riesgo es para ellos y para uno mismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Isabel es asesora acad\u00e9mica en una universidad p\u00fablica del pa\u00eds. Su hija acaba de terminar la secundaria en una escuela particular, tomaba clases en l\u00ednea de siete y media de la ma\u00f1ana a tres de la tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Lograron organizarse pues aunque tienen dos computadoras, una de escritorio y otra personal, a la segunda no le funciona el micr\u00f3fono ni el audio \u2013necesarios para las juntas, clases o videollamadas\u2014, por lo que su hija usa el equipo que funciona adecuadamente, mientras Isabel se conecta a su trabajo desde casa en la&nbsp;<em>laptop<\/em>&nbsp;y adapta su tel\u00e9fono m\u00f3vil como micr\u00f3fono. Cuando la adolescente termina las clases, intercambian equipos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSi con esa dificultad t\u00e9cnica es complicado, lo ser\u00eda a\u00fan m\u00e1s si s\u00f3lo tuvi\u00e9ramos una computadora. No s\u00e9 qu\u00e9 har\u00edamos\u201d, dice Isabel.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciudad de M\u00e9xico.- El padre de Mar\u00eda es inflexible: en su casa, es \u201cel due\u00f1o\u201d del televisor y nadie puede contradecirle. Se ve lo que \u00e9l decide y en el horario que determina. 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