{"id":76716,"date":"2021-10-25T17:16:07","date_gmt":"2021-10-25T17:16:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/?p=76716"},"modified":"2021-10-25T17:16:16","modified_gmt":"2021-10-25T17:16:16","slug":"al-vuelo-por-pegaso-424","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/?p=76716","title":{"rendered":"AL VUELO\/\u00a0Por Pegaso\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Dientitos<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra historia transcurre en la Reynosa rural de mediados del siglo pasado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de trabajar la tierra durante largas jornadas, un campesino del ejido El Grullo obtuvo una buena cosecha de sorgo, as\u00ed que decidi\u00f3 ir al pueblo a vender su mercanc\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Iba feliz, pues pensaba llegar al mercado y despu\u00e9s quedarse un buen rato a divertirse en la feria, que era una de las m\u00e1s alegres y tradicionales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo hizo. Rent\u00f3 un peque\u00f1o espacio en el Centralito y se dispuso a regatear con aquella buena gente. Al final de la jornada, obtuvo una jugosa ganancia, como cincuenta pesos de aquella \u00e9poca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con la idea de pasar una tarde amena, se dirigi\u00f3 a la feria donde adquiri\u00f3 su boleto de entrada y despu\u00e9s se fue al palenque para apostar algo de dinero a su gallo favorito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tras disfrutar de una sabrosa birria y unas cervezas bien fr\u00edas, empez\u00f3 a sentirse alegre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En eso estaba, cuando un vecino de El Charco, conocido suyo, se sent\u00f3 a la mesa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Est\u00e1s tomando mucho, compadre-le dijo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-La ocasi\u00f3n lo vale. Vend\u00ed bien mi cosecha de sorgo y ahora estoy celebrando. Si\u00e9ntate a echarte un trago.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo hizo. El amigo pidi\u00f3 a su vez una cerveza y empezaron a charlar animadamente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfY qu\u00e9?-le volvi\u00f3 a decir el amigo. \u00bfPiensas quedarte en el pueblo?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-No. Tengo que llegar esta misma noche al rancho porque muy temprano debo sacar las vacas del establo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues ten cuidado, porque dicen que en ese camino espantan, y adem\u00e1s, t\u00fa ya andas muy tomado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Pues yo no le tengo miedo ni al diablo!-contest\u00f3. Y levant\u00e1ndose trabajosamente pidi\u00f3 la cuenta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su amigo lo despidi\u00f3 a las afueras del pueblo. El ranchero con dificultad pudo montar su caballo y empez\u00f3 a caminar hacia su distante rancho por aquel solitario camino. Los perros ladraban cuando finalmente dej\u00f3 atr\u00e1s las \u00faltimas casas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda que pasar por un desolado monte, as\u00ed que dej\u00f3 que su caballo siguiera su marcha mientras tarareaba una canci\u00f3n con voz tartajosa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Iba pasando por una parte solitaria que hoy se conoce como ejido Las Anacuas, cuando escuch\u00f3 a lo lejos el llanto de un ni\u00f1o peque\u00f1o.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Conforme se iba acercando, se escuchaba con mayor claridad, hasta que tuvo a la vista el peque\u00f1o bulto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 barbaridad!-pens\u00f3. Alguna madre desconsiderada que abandon\u00f3 a su hijo, con peligro de que los coyotes se lo coman.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, se ape\u00f3 de la cabalgadura y se dirigi\u00f3 con pasos vacilantes hasta donde el ni\u00f1o segu\u00eda llorando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tom\u00f3 el diminuto bulto que estaba en una canasta de mimbre y abri\u00f3 la frazada que lo envolv\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El peque\u00f1o dej\u00f3 de llorar, mientras recorr\u00eda con sus ojos el rostro de aquel extra\u00f1o. Su carita empez\u00f3 a dibujar una sonrisa, mientras mov\u00eda sus regordetas manos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-V\u00e1monos de aqu\u00ed. Debes tener mucho fr\u00edo. Ma\u00f1ana buscaremos a tu mam\u00e1 para que te d\u00e9 de comer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como pudo, subi\u00f3 al corcel con su preciosa carga.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Faltaban unas cuantas leguas para llegar a su rancho y ya se ve\u00edan a lo lejos las luces de su jacal, cuando el hombre levant\u00f3 nuevamente la colcha para ver el peque\u00f1o rostro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vi\u00e9ndolo fijamente a los ojos, el ni\u00f1o se llev\u00f3 una mano a la boca para enseguida decirle al ranchero: \u201c\u00a1Mira, pap\u00e1, ya tengo dientitos!\u201d, mostrando unos tremendos colmillos que hicieron que se le quitara de un jal\u00f3n la borrachera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen que esto realmente ocurri\u00f3 y que el labrador ya no fue el mismo, porque hab\u00eda cargado al hijo del mism\u00edsimo chamuco.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dientitos Nuestra historia transcurre en la Reynosa rural de mediados del siglo pasado.&nbsp; Despu\u00e9s de trabajar la tierra durante largas jornadas, un campesino del ejido El Grullo obtuvo una buena cosecha de sorgo, as\u00ed que decidi\u00f3 ir al pueblo a vender su mercanc\u00eda.&nbsp; Iba feliz, pues pensaba llegar al mercado y despu\u00e9s quedarse un buen [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":41328,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-76716","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/76716","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=76716"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/76716\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":76717,"href":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/76716\/revisions\/76717"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/41328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=76716"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=76716"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsinodaldetamaulipas.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=76716"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}