Por Juan Carlos Rodríguez Terrazas/EL SINODAL DE TAMAULIPAS
Reynosa, Tam.- El peligroso, pero jugoso negocio de corrupción que se acentuó en pocos meses en la recién creada Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del miunicipio de Reynosa (antes era dirección) a raíz de la llegada de la arquitecta Nohemí Alemán Hernández, por fin fue puesto al descubierto por el Secretario de la Contraloría Municipal Ernesto Gómez De la Peña, donde dos de las asistentes administrativas que estaban bateando duro bajo la protección de la titular, fueron separadas de sus cargos, aunque esto no se ha corregido aun, con la existencia de más personajes que hacen todo lo indebido, llevándose diariamente fuertes sumas de dinero a sus bolsillos.
El gran negocio que durante muchos años se realizó sin problemas a través de la Secretaria de Obras Públicas Municipales, con los permisos de construcción, los deslindes de terrenos; las subdivisiones, cambios de uso de suelos y la aprobación de factibilidades para construir fraccionamientos en áreas inundables, se disparó con la llegada de la mustia titular.
YA LE SABÍA AL TRUCO
Y es que Nohemí, aparte de haber sido diputada federal ya había sido presidenta del Colegio de Arquitectos y sabia de la existencia de esa enorme beta de oro que significa la “facilitación” de trámites para construir a cambio de gruesos fajos de dinero, pues ella y su familia se dedican a la construcción.
La aprobación de planos de construcción particular que es un negocio muy sustantivo que hace a los interesados perder muchas semanas en la espera de un simple documento, deja muchos miles de pesos por brincarse todos los trámites, pero lo descomunal está en la autorización de fraccionamientos, plantas maquiladoras y complejos comerciales, que dejan millones de pesos, afectando esto al ingreso del municipio, que se conforma por cobrar los metros cuadrados de construcción y tramites menores, pasando por alto los requisitos incumplidos que debieran generar millones de pesos más a las finanzas públicas, en multas, recargos y otras menudencias.
CHIVO ESPIATORIO
El inicio del derrumbe de la mafia de la SEDUMA ocurrió hace un par de meses con una denuncia presentada por un particular contra un empleado de nombre “Jorge”, el cual efectivamente aceptó en su momento que él cobró 200 mil pesos por hacer un trámite que al final se les cayó, pero este en su defensa dijo que la mayoría del dinero lo entregó en sus manos a Nohemí y a otra empleada de nombre “Tairi”, misma que sin nombramiento alguno, hacía las veces de jefa de construcción y de inspectores, siendo que su cargo era de simple auxiliar administrativa.
Esos valores entendidos, le dejaron pingues ganancias a ella, pero por supuesto en grado superlativo, a su jefa.
SE LAVÓ LAS MANOS
“Jorge” fue despedido por “desleal”, el tramite se resarció y Nohemí para salir limpia le pidió que se echara la culpa de todo, prometiéndole a su ex subalterno que no tendría problemas para reubicarlo en otra dependencia de la presidencia municipal, sin saber a la fecha a qué área lo remitió o si simplemente está cobrando como “aviador” ahí mismo, porque el jovenazo sigue en la nómina.
El contralor municipal supuso que con aquella salida se acabaría la rapiña y los negocios chuecos en la Secretaria, pero por el contrario esta continuó más fuerte de modo tal que hasta el Secretario de Obras Públicas, arquitecto Eduardo López Arias, cuyas oficinas operan en el mismo edificio recomienda a constructores y usuarios particulares acudir a los cubículos de la SEDUMA o directamente con “Tahiri”, para ahorrar tiempo y dinero en sus trámites, donde todo mundo siguió estirando la mano y afiladas uñas, de manera rapaz, hurtando desde un lápiz y memorias USB donde llevan los planos y requisitos escaneados, hasta documentación oficial sellada y falsificada.
GENTE HONESTA DIJO ADIOS
Cabe mencionar que, a raíz del primer despido, un sinfín de empleados honestos renunciaron a su trabajo sobre todo del área de recepción, jurídica y administrativa, pues con la descobijada que le dieron a la jefa, se dieron cuenta que el negocio grande se lo llevaba la arquitecta, mientras ellos solo alcanzaban algunas migajas por trámites menores y en ocasiones algunos tacos que les enviaban los tramitadores agradecidos.
A lo largo de los últimos meses esto según la denuncia de los propios trabajadores, han incorporado a la dependencia sujetos inmorales como un individuo que pronto con el consentimiento de Nohemí y “Tairi”, se apoderó del manejo de todos los trámites como los jugosos cambios de uso de suelo, donde adoptó una postura déspota e intransigente contra los usuarios humildes y aun contra los propios profesionistas de la construcción a quienes les incrementaron los disimulos, y donde muchas veces se le ha escuchado escuchó lanzar insultos contra personas de la tercera edad y esbozar frases en medio de risotadas de sus jefas, como eso de que, “que no estén chingando que se esperen; la gente necesitaba más de nosotros y que nosotros de ellos” (sic).
SE ROBARON INFORMACIÓN
Hace dos semanas cuando se determinó la separación del cargo de “Tairi” y otra empleada que es investigada por sus trafiques, personal de la contraloría se apersonó en las oficinas de la dependencia que se ubica en el segundo piso del edificio de la Calle Escobedo con Matamoros del centro de la ciudad y… ¡oh sorpresa!.
Encontraron a ambas empleadas borrando las huellas de sus malas acciones en los archivos y computadoras oficiales, estando a su lado la Secretaria Nohemí Alemán, quien permitía el saqueo de la información cuando fueron sorprendidas con las manos en la masa.
SIGUEN EN LA MIRA
La reacción de la Dirección de Asuntos Internos de la Contraloría, motivó lágrimas de cocodrilo de las implicadas que alegaban que habían acudido a sacar cosas personales, cuando todo mundo sabía, inclusive su jefa, que habían ido a borrar las evidencias que, afortunadamente fueron rescatadas en una buena parte.
La investigación interna no ha terminado y por lo que se ha filtrado de la Contraloría, empleados como “Aracely”, “Yanín”, “Belinda” y “Saúl”, mucho tienen que aportar para establecer el monto del descomunal robo que se ha realizado con las acciones permisivas y corruptas de su jefa la ex diputada federal panista, que incorporó a la administración de MORENA como un contrapeso, contratada por Maki Ortiz, la senadora y madre del alcalde Carlos Peña Ortiz, que por supuesto creemos, no está ajeno a las truculencias millonarias que ahí han ocurrido.
HABER SI VAN A FONDO
Solo se espera que el Contralor Municipal Ernesto Gómez De la Peña, no vaya a dar carpetazo al asunto, pues con esto se demostraría que el presidente municipal ha metido sus manos nuevamente para parar el escándalo que ha generado este asunto en una dependencia que se supone, es de las que tienen menor movimiento económico y por donde se espera se siente un precedente, consignando a los ratas ante la autoridad correspondiente y de ahí voltear la mira hacia otras dependencias donde la impune robadera, después de 9 años está a todo lo que da.
Cabe mencionar que en noviembre del año pasado a través de este mismo medio se informó de un desfalco de 18 millones de pesos que había en esta dependencia, lo que traía muy nerviosa a la funcionaria, pero milagrosamente «apareció» ese dinero y ello ha permitido que la mujer originaria de Acción Nacional se haya empoderado para volver a hacer de las suyas.
TRAJE A LA MEDIDA… DE LA AMBICIÓN
Alemán Hernández, llegpo a la primera administración de Carlos Peña, en octubre del 2023 y al año siguiente fue ratificada en la Secretaria que prácticamente fue creada a su medida, al fraccionarse la antigua Secretaria de Obras Públicas, Desarrollo Urbano y Ecología.
Se considera este uno de los muchos inventos de los ex regidores, miembros de la Comisión Legislativa, que no han servido para nada, solo para fomentar la corrupción.