Américo rehabilita las finanzas de la institución encargada de velar por las pensiones ,préstamos y retiros de la burocracia tamaulipeca. Así demuestra AVA con hechos, su humanismo y honestidad, inyectándole 357 millones de pesos, a una dependencia abandonada por la administración de Cabeza, y saqueada por el sexenio de Egidio Torre.
Américo elevo las finanzas del IPSSET, de 961 a 1318 millones de pesos. Mientras tanto, el principal responsable del sexenio que robó los recursos de la burocracia, se encuentra plácidamente en su residencia de San Pedro. Y quien le extendió su manto protector, (Cabeza), sigue haciéndole la guerra a la 4T desde USA.
Dato duro: durante seis años, (periodo 2016-2022), las reservas financieras que constituyen la base de las pensiones burocráticas en Tamaulipas, no registraron ningún aumento. El sexenio de Cabeza de Vaca omitió de manera inexplicable esta responsabilidad, poniendo en grave riesgo la estabilidad económica del Instituto de Previsión y Seguridad Social de Tamaulipas, (IPSSET).
Creado el 25 de agosto de 2013, el IPSSET tiene como principales funciones, la gestión de pensiones, , jubilaciones y prestaciones económicas, así como los de otorgar becas, seguros de vida y gastos funerarios, garantizando así el bienestar actual y futuro de la base trabajadora. En esta categoría administrativa, se encuentran también los recursos del llamado CAET, (caja de ahorro del estado de Tamaulipas), integrado por aportaciones voluntarias de la burocracia, lo cual en teoría, contribuye a mejorar el nivel de vida de sus asociados.
El IPSSET que hoy busca ser rehabilitado para beneficio de su clase trabajadora, arrastra una historia de saqueo y de cinismo. Ello ocurrió durante el sexenio del contratista al cual Geño le regaló una gubernatura. Nos referimos al innombrable Egidio Torre Cantú, cuya administración estatal es actualmente señalada por el brutal saqueo financiero del patrimonio burocrático.
Los responsables de este cínico y descomunal robo a los dineros de los empleados del gobierno tamaulipeco, fueron el entonces Secretario de Finanzas Silvestre Abrego Adame y el brazo derecho de Egidio en la caja fuerte del dinero público, su alter ego Cristobal Rosales.
El robo cínico y sinvergüenza del sexenio egidista, fue protegido desde las máximas alturas del gobierno cabecista. ¿Cómo se dio esta deplorable y aberrante complicidad entre el panista y el traidor y enterrador del PRI en Tamaulipas?
Cristobal Rosales fue capturado en julio de 2020, como coloquialmente se dice, solo para taparle el ojo al macho, y posteriormente liberado en septiembre de 2021. No duró ni un año y medio en prisión, a pesar de que se le acusaba junto con otros servidores públicos de un quebranto al erario por el orden de los 2 mil millones de pesos.
Al mencionado desfalco operado por funcionarios del llamado “Señor de San Pedro” se le conoce como “el robo del siglo”, y se llevó a cabo, según se documento en su momento, a través de 52 empresas factureras.
El monto aproximado del total de facturas fantasma y presunta apropiación de recursos, se calculó finalmente en cerca de 10 mil millones de pesos. Otro de los presuntamente implicados en las raterías egidistas, es el entonces titular de los dineros públicos estatales, Jorge Silvestre Abrego Adame, mismo que en febrero del 2021, todavía durante el gobierno cabecista, declaró que no había nada en su contra.
A mediados de junio de 2025, la Fiscalía anticorrupción del gobierno de Villarreal Anaya , revelaron que se lleva a cabo una investigación del exsecretario de finanzas Jorge Abrego Adame. Y en esta ocasión salió a relucir el terrible desfalco de más de 2 mil 500 millones de pesos, mismos que pertenecían al Instituto de Previsión y Seguridad Social del Estado de Tamaulipas, (IPSSET), y que en su momento dejaron en la orfandad financiera a más de 51 mil trabajadoras y trabajadores de la administración estatal.
De manera que, hasta la fecha , aun no se sabe si habrá castigo penal, para quienes desde un manto de impunidad, en doce años de corrupción y opacidad, arrasaron con el patrimonio de la burocracia tamaulipeca.
Un IPSSET, que mientras son peras o manzanas, sigue arrastrando graves penurias de carácter presupuestal.
La pregunta que nos seguimos haciendo es: ¿Quedarán impunes los responsables de robarse esos 2 mil 500 millones de pesos, pertenecientes al patrimonio de la base trabajadora del gobierno estatal..?
Habrá que verlo.
