Por Oscar Díaz Salazar
Cosas interesantes son las que se dicen, del secretario de Energía del gobierno de Tamaulipas, Walter Julián Ángel Jiménez.
Aunque se maneja con bastante discreción, de cualquier manera trascienden los quehaceres del secretario que atiende una agenda que solo el tiempo nos dirá si fue positiva o negativa, relevante o intrascendente.
Cito de memoria dos temas en los que ha trabajado el funcionario que desde su muy temprana juventud, desde su época de formación universitaria, ha laborado y/o colaborado en instituciones y organismos de muy alto nivel, especializados en los temas energéticos.
La reclasificación de zonas y categorías de algunos municipios tamaulipecos que han logrado obtener mejores tarifas en sus consumos de energía eléctrica.
Este tema, que en forma recurrente es planteada por políticos, gobernantes y activistas sociales, se abordó con éxito por el titular de energía del gobierno tamaulipeco, con resultados positivos que benefician ya a los habitantes de media docena de municipios tamaulipecos.
Tema aparte, pero también relacionado con la energía, es la adquisición de tres gasolineras o expendios de combustible por parte del gobierno de Tamaulipas.
Soto la Marina, Casas y Victoria (por supuesto Victoria) son los municipios donde pronto estarán operando las “gasolineras del pueblo”, y el propietario y administrador será directamente el gobierno del Estado de Tamaulipas.
Competencia desleal, salida para el guachicol, caja chica, caja grande, negocios turbios, estatismo, son algunos de los argumentos a frases que estarán en el debate sobre la pertinencia de que el gobierno intervenga en una actividad en la que el gobierno federal fue responsable, pero cedía su manejo a particulares, y en la que no hay antecedentes de participación del gobierno de Tamaulipas.
Desde hace muchos años el gobierno de Nuevo León operaba su propia gasolinera exclusiva para los vehículos oficiales. No conozco de información similar en el caso de Tamaulipas.
Será interesante conocer la opinión de los líderes empresariales, de la CANACO, de la COPARMEX, de la CANACAR y sobre todo de la unión de expendedores de gasolinas, en relación a la participación directa del gobierno de Tamaulipas en la venta de combustibles.
