Por Oscar Díaz Salazar
En el sexenio que fue gobernador de Tamaulipas el ingeniero Americo Villarreal Guerra, en Reynosa gobernó la oposición, el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), que le ganó las elecciones al PRI en dos trienios consecutivos.
Los grupos políticos locales le ganaron la partida a los candidatos del gobernador postulados por el PRI, de tal suerte que en la galería de presidentes municipales que existe en la Sala de Cabildo de Reynosa, hoy se exhiben los retratos de Ernesto Gómez Lira y Ramón Pérez García.
Don Ernesto fue parte de un extenso clan dedicado a la agricultura y la ganadería y Ramón Pérez, con sus hermanos, tuvo en el comercio su sustento y su plataforma de lanzamiento político, desde la presidencia de la Cámara de Comercio.
Ramoncito, como afectuosamente le llamaban, contó con el apoyo del editor Beto Deandar, tio de su esposa Norma Martínez, en la campaña política que lo llevó a despachar en el palacio municipal.
En los años ochenta, los Deandar y los Gomez Lira vencieron al gobernador Americo Villarreal, cerrando el paso a los candidatos que desde la capital del Estado intentaron imponer en la presidencia municipal de Reynosa.
“Dicen que la historia se repite dos veces, primero como tragedia y después como farsa”. Traigo a colación esa expresión que se atribuye a Carlos Marx, hoy que una hija de Heriberto Deandar y viuda de un sobrino de Gomez Lira, intenta obtener el cargo de presidente municipal.
Las circunstancias son hoy diferentes y lo que se percibe es que los Deandar de esta generación, por lo menos la diputada Magaly Deandar Viuda de Gomez, más que vencer, pretende convencer al hijo del ingeniero Americo Villarreal, para obtener su apoyo en esa pretensión de conquistar la alcaldía reynosense.
Parece que en esta generación los intereses y las convicciones políticas son coincidentes entre los descendientes de los personajes que hace cuarenta años fueron rivales políticos.
Por lo menos hasta ahora no hay señas de resentimientos o malestares entre la diputada y el gobernador, y creo que esa armonía es por la coincidencia en lo que pretenden en el futuro, y no por la ignorancia de lo que ocurrió en el pasado, entre sus padres.
