QUE EL GEÑO VOLVERÁ A MASCAR BARROTE

Opinión

LA COMUNA

José Ángel Solorio Martínez

El exgobernador Eugenio Hernández Flores, cada día está más cerca de la extradición. Todo cambió, por una suspensión de las magistradas Dulce Yanet Vega Camacho y Lourdes Guadalupe Ávila Tobías por el Tribunal de Disciplina del Poder Judicial de la Federación, que las puso al filo de la navaja, al sospechar movimientos turbios para otorgar el amparo definitivo contra la extradición a los EUA del exgobernador que enfrenta cargos en ese país de lavado de dinero y fraude al adquirir propiedades en suelo estadounidense creando empresas fantasmas.
Las dos abogadas, que formaban parte de la renovación del Poder judicial, al ser empoderadas por el voto popular, resultaron un fiasco: se presume que se embolsaron casi dos millones y medio de dólares entre ellas y el abogado defensor del victorense.
Dejaron muchas huellas de su deshonestidad.
Ocultaron información a sus superiores. Para que su sentencia tuviera efecto y no la recurrieran en segunda instancia, escondieron su decisión por más de quince días. Ese tiempo, lo utilizaron los abogados para realizar otros movimientos para ocultar el dato en beneficio de Geño.
¿Quién recomendó a las magistradas Vega Camacho y Ávila Tobías?
¿Quién sugirió incorporarlas a las listas?
¿Quién diablos mandó votar por ellas en una elección que aún nos enorgullece?
Se infiere que altos funcionarios de la administración estatal. Vaya lío en que metieron al gobernador Américo Villarreal Anaya. Se suponía que esa elección serviría para limpiar a fondo, la mercantilización de la justicia; se aseguraba que los magistrados nuevos no serían ni la sombra del pasado en cuanto a corrupción.
Y no.
Resulta que los resultados están a la vista.
Jueces venales que manchan al Poder judicial y tinterillos que promueven los cochupos como en el viejo régimen.
En redes sociales, las jóvenes magistradas de referencia posan en fotografías orgullosas de su cargo.
En el acuerdo para proteger a Hernández Flores, se rehusó a votar a favor del dictamen, el magistrado Guillermo Cuautle Vargas; de hecho, su testimonio es el que tiene a un paso de la destitución y de la cárcel a las flamantes magistradas.
El acuerdo de extradición había sido autorizado por el presidente Enrique Peña Nieto y su secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray.
Por años el viejo Poder judicial, lo había protegido.
Se ve: ya no goza de esa bendición.
¿Tendrá que ver la oposición a la reforma electoral de la presidenta Sheinbaum?
Es muy seguro que sí.
Geño era -dudo que lo siga siendo- uno de los cuadros del CEN del PV.
Nadie reta a CSP, y se sienta a cosechar triunfos políticos.

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