Por Oscar Díaz Salazar
Se cumplió un año desde la inundación que a finales de marzo del 2025, generó grandes pérdidas materiales en miles de hogares de Reynosa, así como el registro de varios decesos.
Luego de un año en el que las familias afectadas sufren para sustituir los bienes perdidos, partiendo desde cero, o incluso del registro negativo, en cuanto a pertenencias, menaje, ropa de vestir y de cama, electrodomésticos, vehículos y enseres varios, miles de reynosenses seguimos viviendo en la incertidumbre del futuro, porque tenemos la certeza de que seguimos siendo muy vulnerables a la lluvia.
En este año transcurrido no se han construido las obras que prevengan o minimicen los riesgos de inundación. El gobierno federal y el estatal, no han destinado un solo centavo para mejorar y adecuar las múltiples obras de infraestructura hidráulica que se ubican en la mancha urbana y afectan a la ciudad, pues con cualquier precipitación pluvial abundante, son insuficientes para contener y conducir las aguas de manera segura.
El gobierno municipal construye una presa “rompepicos” a paso lento, al ritmo característico del secretario de Obras, que como el ratón Lento Rodriguez, antítesis del veloz roedor de las caricaturas, Speedy González, se toma su tiempo.
Lento para construir, y también lento para informar de los avances de la construcción de la presa El Águila, que en teoría servirá para evitar las inundaciones en el sector centro y poniente de la ciudad. Lo último que supe de la famosa presa El Águila, es que la inversión mayor ya se había realizado, en la construcción de la cortina de la presa, y que solo hacía falta hacer el vaso, o la “excarvación”, para decirlo al estilo de un maistro de cuchara grande.
Sigo pensando, con la serenidad de no estar inmerso ni padeciendo una inundación, que el asunto de las obras que prevengan las inundaciones, se volvió la prioridad más urgente de Reynosa, y lo digo con el respeto de las otras opiniones y de las personas que han sido víctimas de delitos, desaparecidos, problemas de salud, falta de agua en las tuberías, etc.
Definir prioridades no es minimizar o desdeñar los temas, asuntos y urgencias de personas o colectivos. Solo se trata de poner el interés mayor, y los recursos, en los temas que se definan como más urgentes y/o necesarios o valiosos.
Sigo pensando que nos están debiendo, a los reynosenses, nuestros representantes populares y las autoridades de protección civil, comisión nacional del agua, CILA, obras públicas, SEDATU, desarrollo urbano y obras públicas estatales y municipales, y todos lo que deben regular, corregir o actuar en estos asuntos.
Creo que vale la pena discutir y proponer medidas como la creación de un fondo especial (del gobierno estatal) para hacer las obras hidráulicas necesarias para prevenir las inundaciones en Reynosa o destinar lo recaudado por impuesto predial a la construcción de las presas que previenen inundaciones.
Les comparto dos ideas, en ánimo de provocar la discusión, y la acción, pues nadie va a venir a resolver nuestros problemas; seguro estoy que no lo hará ningún burócrata desde su escritorio en CDMX o Ciudad Victoria.
Cierro con una reflexión que tiene que ver con los recursos del gobierno federal, que sin el fonden, tantas veces elogiado por la oposición reaccionaria, llegaron a Reynosa para atenuar los daños por la inundación (8 mil pesos, estufa, refrigerador, abanico, licuadora, etc.), y que pienso que serían mejor invertidos en la construcción de las presas y drenes que contempla el paquete para prevenir inundaciones.
