JR, CULPA A LOS CHAYOTEROS DE «DESPRESTIGIARLO»

Opinión

LA COMUNA

José Ángel Solorio Martínez

El senador José Ramón Gómez Leal, anda desesperado; bastante inquieto. El motivo: la campaña negra que se ha dirigido en su contra -por sus vínculos familiares y económicos con el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca y con los zares fronterizos del huachicol- que en los recientes días se ha intensificado en su contra.
No siente lo duro sino lo tupido.
Percibe que sus posibilidades de ser candidato a gobernador -gracias a los dólares de su padre y su cuñado- se alejan cada día más.
Culpa a quienes llama chayoteros, a su juicio periodistas pagados por sus enemigos, dentro y fuera del partido que lo aloja en la actualidad.
No paró ahí: su refilón hizo extensivas esas pullas, a algunos actores políticos de la región que pretenden lo mismo que él.
Lo dijo encubiertamente.
Al afirmar que sus enemigos distraen presupuestos y fondos para atacarlo y mancharlo, recurso que bien podrían invertirlos en pavimentar calles o bachear.
No se requiere ser muy listo para inferir, que se refiere a los alcaldes.
¿Quién más es responsable de esos servicios?
Sólo dos entidades: las alcaldías y el gobierno del estado.
En el plano municipal si ajustamos la lógica, selectivamente de quiénes pueden ser los presidentes municipales que intentan descarrilarlo -a su entender- de la carrera por la gubernatura, sólo dos personajes convergen en el proyecto en disputa: la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Cantú Rosas y el alcalde de Reynosa, Makyito Peña Ortiz.
Obvio: Carmen Lilia, está buscando estar en la boleta el 2030; en tanto Maky Ortiz, anhela verse en la final de la justa.
Sólo que doña Maky, mantiene una sólida alianza con el JR: le entregó la Comapa en donde hace y deshace con los dineros del pueblo.
O sea: no era a ella, a quien van dirigidas las acusaciones de esa brutalidad mediática desmedida.
¿A Olga Sosa?
Tampoco ella, puede darse por enterada del escozor de Gómez Leal: no pavimenta calles.
¿A Erasmo González Robledo?
Menos: él mantiene una hermandad con el JR por el guachicol y con la Barredora capitaneada por Adán Augusto López.
Está más que nítido: la queja del senador representante del guachicol fronterizo y del grupo delincuencial de los Cabeza de Vaca, va contra los hermanos Cantú Rosas.
Para él, nada de lo que ha hecho en su vida pasada afecta su presente. Saqueo sin precedente en la Comapa de Reynosa; pillaje a granel en su paso por la delegación estatal de Bienestar; compra de jueces para proteger a su familia de la justicia y demás felonías.
Es más sencillo para este sujeto, tachar de responsables de su suerte a quienes no piensan en coincidencia con su visión rufianesca.
Debería hacer lo que Trump: echar la culpa a sus asesores.

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