EL PATINADERO
Juan Antonio Montoya Báez
Tras la noticia de la detención del (¿ex?) Director de Servicios Públicos de Matamoros, LUIS MIGUEL “N” los comentarios no se hicieron esperar: la imagen al lado del alcalde BETO GRANADOS no miente, es reciente.
Sin embargo, en el mundo de la política local, la realidad es maleable: basta con manipular una nómina, alterar una renuncia y esfumar archivos para que un colaborador cercano se convierta en un completo extraño.
Acorralado, el alcalde Granados convocó a la prensa para jurar que Luis Miguel “N” no tiene relación alguna con él.
Según su versión, el hoy detenido renunció en enero de… ¿el año pasado? O quizás en diciembre de 2025, según sus propias y confusas declaraciones sobre una supuesta baja por «abandono de trabajo».
Presentó papeles y finiquitos firmados, pretendiendo que un documento administrativo borra de un plumazo los vínculos personales y económicos.
La realidad en el vecino país es más cruda, el pasado 5 de abril, LUIS MIGUEL fue interceptado en un retén rumbo a Corpus Christi.
Su nerviosismo lo delató y un perro antidrogas hizo el resto: diez paquetes con once kilos de cocaína ocultos en un fondo falso. Hoy, el sujeto está en manos de la DEA, dicen que resultó mejor cantante que el mismo LUIS MIGUEL, está bajo interrogatorio sobre sus cómplices y rutas.
BETO se lava las manos alegando que con 3,500 empleados, no puede vigilar lo que hacen fuera de oficina. Pero el cinismo sube de tono cuando amenaza con demandar a los medios por «amarillismo» y «desprestigio».
Si de procesos legales se trata, el edil debería contratar despachos internacionales, pues son las autoridades estadounidenses quienes le retiraron la visa por falta de confianza y quienes han detenido, no a uno, sino a dos de sus allegados con cargamentos de droga en menos de dos años.
Pero claro, BETO está «firme», en el universo de Morena, las manchas negras no existen; por decreto oficial, todo es blanco, cuando urge la limpieza en casa, muy necesaria para desterrar el amiguismo y el narcopolítico, parece una utopía mientras el partido se comporte con la misma soberbia que el viejo PRI.
Mientras tanto, en la capital del país, CLAUDIA SHEINBAUM dejó claro quién lleva el bastón de mando. Sin titubeos, ordenó el relevo en la dirigencia nacional de Morena, colocando a ARIADNA MONTIEL en lugar de LUISA MARÍA ALCALDE, la pieza que López Obrador pretendía dejar como herencia.
Y para que no hubiera dudas, también se marcho ANDY LÓPEZ BELTRÁN, quien deja la Secretaria de Organización en manos de ESTHELA DAMIÁN, la consejera jurídica de la presidenta SHEIMBAUM.
Es una lección para los que se sienten intocables: los puestos no son eternos y los intereses cambian. Cuando la Presidenta manda, a los morenistas solo les queda ajustar el traje de siervo y obedecer. Aquellos que intenten pasarse de listos, ya pueden adivinar su destino.
Allá mismo en la ciudad de México, la Secretaria de Salud, ADRIANA MARCELA HERNÁNDEZ CAMPOS se entrevistó con el Secretario de Salud, DAVID KERSHENOBICH para presentarle los avances, logros y retos del sector en Tamaulipas.
En Nuevo Laredo, la alcaldesa CARMEN LILIA CANTUROSAS VILLARREAL encabezó la firma del Contrato Colectivo de Trabajo con el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Municipio de Nuevo Laredo, consolidando mejoras significativas en las condiciones laborales y el bienestar de las y los empleados municipales.
CARMEN LILIA reconoció la labor del Sindicato y de su secretario general, DANIEL CALDERÓN, destacando la importancia del diálogo y la colaboración institucional para alcanzar acuerdos que beneficien a ambas partes.
Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…
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