Finalmente en materia de renuncias, la paradoja se manifestó en MORENA. El hilo más delgado no era Andy, sino la hebra más débil, resultó ser Luisa María Alcalde.
Pero el hijo de AMLO tiene en la elección coahuilense, lo que puede ser un nocaut electoral que lo retiraría de los encordados. O bien la oportunidad para demostrar que puede aspirar a cosas mayores. Para efectos de análisis, la tierra de Venustiano Carranza es una ciénega donde las aspiraciones de Andy pueden quedar sepultadas. En los tiempos de la revolución, el lugarteniente de Francisco Villa, el legendario Rodolfo Fierro se hundió literalmente con todo y caballo en un pantano de Chihuahua. Hoy en los tiempos de la 4T, los hundimientos pueden ser políticos.
Sabedor de lo que puede ocurrir, Andy busca curarse en salud, advirtiendo que ganar dos distritos de mayoría, sería ya una gran victoria para MORENA. Pero eso no es lo que piensan en la oficina mayor de Palacio Nacional.
Así se ve ya desde ahora, en un escenario por demás complicado, donde el gran poderío de la estructura liderada por el gobernador Manolo Jimenez, se combinan con altos niveles de enfrentamientos internos en un morenismo de grupos políticos tribales irreconciliables, rumbo a la sucesión estatal en el 2029.
La lucha política-electoral para el llamado Frente Andynista de Liberación Coahuilense, no es cosa fácil. A escasos 46 días de que se libre esta batalla en las urnas, la estructura de MORENA se enfrenta a un gobernador tricolor muy poderoso, como Manolo Jimenez, con uno de los más altos niveles de aprobación ciudadana.
Mantiene un buen juego de alianzas y un efectivo control de candidaturas. Trae buenos indicadores y un gran índice de confianza. Sin embargo también tiene puntos débiles.
Entre ellos destacan las denuncias interpuestas por organizaciones de la sociedad civil, en la contaminación de acuíferos, dentro de una región con elevado estrés hídrico.
De igual manera, pese a sus avances en el tema duro, se le sigue percibiendo como un estado con elevados niveles de inseguridad y de corrupción. El tema de la salud pública es otro de los talones de Aquiles en el gobierno de Coahuila.
Se le señala por ser un mandatario estatal que se conduce con soberbia, y desdeña el diálogo político con sectores disidentes a su sexenio.
¿Y que es lo que ocurre en la esquina contraria, donde operan los morenistas?
El hijo de Palenque, Andy López Beltrán, tiene en su amigo personal, Américo Villarreal Santiago, a un magnífico estratega. Sin embargo no se puede decir que ambos tengan el mismo destino, pues AVS se maneja en un plano institucional. Y no es el responsable directo de sacar la elección, como sí la tiene Andy.
Ciertamente el Comandante del verdadero ejército de la transformación social, es el joven tamaulipeco que decidió dejar la comodidad del hogar paterno, para luchar por su propio sueño político.
La encomienda que les ha dado por separado a cada uno de estos dos, la jefa máxima de la 4T en el país, no es cosa menor. El objetivo estratégico en Coahuila, es el de echarle la ultima palada de tierra a la tumba política del PRI. Pero el paso previo para lograrlo, es ganarle al gobernador, la mayoría del Congreso, poniéndolo contra la pared, y esperando ya solamente la elección sucesoria en el aun lejano 2029.
La forma de operar es la siguiente: Andy trae una fuerza de 65 diputados federales como activistas en el territorio coahuilense. Se acaba de reunir con ellos y la encomienda es ganar o ganar.
Aunque el rol de Santiago es formalmente institucional, nadie puede negar que en su trabajo como coordinador de los programas federales asume su papel a favor de la transformación morenista. Día con día AVS, pone en alto las banderas de su jefa Ariadna Montiel, y obviamente de la Presidenta Sheinbaum.
Se da como un hecho que un paso previo para lograr unidad de esfuerzos y de objetivos, en la próxima elección coahuilense, es que los grupos sucesorios de la senadora Cecilia Guadiana y de su oponente interno, el también senador Luis Fernando Salazar, depongan su actitud de enfrentamiento.
Ya falta menos para conocer los resultados. Por lo pronto, ya desde Palacio nacional, como que si adivinaran el desenlace, ya preparan el desmantelamiento del CEN de la marca guinda. Y la llegada de un morenismo cien por ciento claudista.
