POR LA LIBRE
Por Edelmira Cerecedo Garcìa.
Hay algo que en Tamaulipas sigue sosteniendo al estado entero aunque pocas veces se reconozca como merece: sus madres. No los discursos. No las campañas. Mucho menos los partidos.
Las madres.
Y eso quedó claro en Abasolo durante la brigada “Transformando Familias”, encabezada por el gobernador Américo Villarreal Anaya y la presidenta del DIF Tamaulipas María de Villarreal, donde más de 3 mil 500 personas llegaron buscando algo que hoy vale oro: atención, apoyo y cercanía.
Hubo consultas médicas, aparatos funcionales, despensas, materiales de construcción, microcréditos y ayuda directa para familias que realmente lo necesitan. Pero más allá de los apoyos, el mensaje fue claro: detrás de cada familia que sale adelante hay una madre partiéndose el alma todos los días.
Mientras muchas sostienen hogares enteros con esfuerzo brutal, desde el sistema educativo pareciera que el mensaje es otro…
EL MUNDIAL IMPORTA… PERO NO MÁS QUE LA EDUCACIÓN
Y sí, claro que el Mundial importa. El fútbol mueve emociones, dinero y atención mundial. Nadie discute eso.
El problema empieza cuando el gobierno parece más preocupado por acomodar calendarios alrededor de un balón que por el rezago educativo que arrastra México desde hace años.
La SEP encabezada por Mario Delgado Carrillo volvió a mandar un mensaje peligrosísimo: aquí el entretenimiento sigue teniendo más fuerza que la educación de fondo.
Porque mientras se habla del Mundial con entusiasmo nacional, millones de estudiantes siguen batallando con comprensión lectora, matemáticas básicas y aprendizaje real. Y eso ya dejó de ser percepción; es una realidad reflejada en evaluaciones nacionales e internacionales.
México se acostumbró demasiado fácil a vivir distraído.
Nos sabemos alineaciones completas, pero no exigimos mejores escuelas. Discutimos jornadas de fútbol como expertos, pero guardamos silencio ante el atraso educativo. Nos apasiona el espectáculo, mientras el país sigue formando generaciones cada vez menos competitivas.
Y luego preguntan por qué seguimos atorados.
Porque mientras otros países enseñan tecnología, innovación e inteligencia artificial desde edades tempranas, aquí seguimos celebrando que las clases se acomoden para ver fútbol.
LA UAT SÍ ENTENDIÓ LA RESPONSABILIDAD SOCIAL.
En medio de todo eso, la Universidad Autónoma de Tamaulipas apareció haciendo lo que una universidad pública debe hacer: salir al territorio.
El rector Dámaso Anaya Alvarado llevó estudiantes y docentes de enfermería, derecho y veterinaria a participar activamente en las brigadas de Abasolo, acercando servicios reales a comunidades que sí lo necesitan.
Eso sí transforma;
Porque una universidad no debe vivir encerrada entre burocracia y oficinas. Debe tocar la realidad, formar profesionistas útiles y servirle directamente a la gente.
Mientras unos convierten el entretenimiento en prioridad nacional, otros están llevando consultas, orientación y atención médica gratuita a las familias tamaulipecas.
Ahí está la diferencia.
Y EN EL PAN… LOS LOBOS YA EMPEZARON A OLER LA CARNE
Y no menos importante, porque importante sí es el Mundial pero también la política que viene, el PAN Tamaulipas ya empezó su reacomodo interno.
Gloria Elena Garza Jiménez formalizó su intención de buscar la dirigencia estatal acompañada de César Augusto Verástegui Ostos como propuesta para la Secretaría General.
Más de 9 mil militantes podrán participar en la elección del próximo 5 de julio, en un proceso que definirá quién se queda con los pedazos del panismo tamaulipeco… o quién logra revivirlo.
Porque en política todos hablan de lealtad hasta que aparece el poder. Ahí es donde empiezan las traiciones elegantes, las sonrisas hipócritas y los abrazos con navaja escondida.
Trabajo en casa Tarea.
Las águilas andan solas, dicen. Y los lobos cazan en manada.
Pero el problema empieza cuando en la manada ya no distinguen entre lobos y gatitos disfrazados.
Quién iba a pensar que algunos terminarían tan cómodos sentándose con los ahijados de Alex Guevara, después de años jurando que eran el enemigo absoluto.
Pero así es la política mexicana: ayer se insultaban, hoy se toman la foto juntos y mañana dicen que siempre fueron aliados “por el bien del estado”.
Humor negro, sí. Pero más negro está el café donde se están repartiendo el PAN.
Se los dejo de tarea.
