¿QUIÉN POR VICTORIA?

Opinión

GOLPE A GOLPE

 

Por Juan Sánchez Mendoza

Los aspirantes a la alcaldía de Victoria son tantos que en cualquier esquina
se les podría encontrar, aunque a la mayoría de ellos no los identifiquen los
ciudadanos de a pie porque su actividad político-social ha sido y es tan gris
que actualmente pasan desapercibidos.
De cualquier forma, hay que contemplar su pretensión, en el entendido
de que a río revuelto siempre surgen oportunistas que salen a pescar y han
logrado, otrora, mediante fullerías, la codiciada presa.
En esta ocasión, aún creo que las cosas serán distintas al menos en lo
que respecta a Movimiento Regeneración Nacional (morena), puesto que la
recientemente ungida presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de
ese partido –Minerva Citlalli Hernández Mora– ha ofrecido piso parejo para
todos y cada uno de los pretensos a cargos de elección popular, con miras
al 2027.
Incluso, la nueva dirigente nacional del partido guinda, Ariadna Montiel
Reyes, mantiene la oferta de que mediante encuestas reales se determinen
candidaturas sin que influyan recomendaciones de ningún nivel porque son
vicios que mucho daño le harían al proyecto transformador.
Hay, en la larga lista de aspirantes a la candidatura guinda, también un
grupito de medio pelo.

E igual no más de dos aspirantes cuajados, con oficio y sensibilidad en
materia político-administrativa.
No se ha definido todavía el asunto de la alianza PVEM-PT-morena. Al
menos no, en lo que respecta a Tamaulipas. Pero de cualquier forma existe
la presunción de que quien sea el candidato de morena ‘tendría asegurado’
el triunfo en la contienda constitucional, aquí en la capital del estado.
De ahí el desbordamiento de pasiones a través de quintacolumnistas y
redes sociales.
Sin embargo, no bastaría el cobijo partidista para alcanzar la victoria si
acaso el abanderado carece de liderazgo, simpatía y comunión poblacional
pues, visto está que hay una lista grande de aspirantes de morena, aunque
en su mayoría se trate solamente de aventureros.
Respecto a la oposición a morena, por Movimiento Ciudadano (MC) se
han ‘destapado’ y hacen proselitismo abierto, contraviniendo a la ley, un tal
Juanjo Salazar –hijo del exalcalde de Jiménez, Mauricio Salazar Saldívar–,
Andrea García García (quien fuera candidata senatorial), y el regidor Daniel
Alexandro Pérez Vázquez.
Por el Partido Acción Nacional (PAN) aún hay reservas, puesto que en
puerta está la renovación de su Comité Directivo Estatal (CDE).
El Partido Revolucionario Institucional (PRI), a la fecha no ha mostrado
sus cartas.
Así que ‘la grilla’ para relevar a Eduardo Abraham Gattás Báez luce en
todo su apogeo hacia el interior de morena.
Hugo Arael Reséndez Silva –secretario del Ayuntamiento– aparece en
las encuestas como el prospecto mejor posicionado, merced a su quehacer
político-administrativo. Y su comunión con la sociedad que puebla la capital
tamaulipeca.

No obstante, hay una runfla de pretendientes que, por recomendación,
influyentismo u oportunismo, reclaman el derecho a la candidatura, aunque
su actividad en beneficio del pueblo victorense resulte ‘nini’ –ni le aportan a
la comunidad ni le importan; o porque la sociedad ni los conoce ni tampoco
los toma en cuenta–, pero pujan y empujan para ser tomados en cuenta.
Ahí aparecen Judith Katalina Méndez Cepeda, quien acusó al dirigente
estatal del PVEM, Manuel Muñoz Cano, de violencia política de género, por
supuestamente, llamarla ‘niña’; la maestra Blanca Aurelia Anzaldúa Nájera,
a quien el dirigente del sindicato magisterial promueve como cuota política;
Blanca Guadalupe Valles Rodríguez, quien es dirigente del SUTSPET; y el
actual secretario del Trabajo, Luis Gerardo Illoldi Reyes.
Igual se autopromueven, de nueva cuenta, Jorge Alberto ‘Tico’ García
García y el diputado federal José Braña Mojica, quien reclama la posición a
nombre de la dinastía lópezobradorista.
Hay otros, también, que nada aportan ni importan a morena, como son
el mentado Luis Eduardo García Reyes y el regidor Óscar Narváez Ramos,
más los aspirantes que se sumen esta semana.
Por cierto, de buena fuente sé que, en la Ciudad de México, en el CEN
de morena, precisamente, existe un diagnóstico puntual y preciso sobre los
alcances de todos y cada uno de los pretendientes a la candidatura local. Y
que ésta no se definirá en el estado, sino de manera centralista.

‘Ley Comaye’
La LXVI legislatura del Congreso local, cuya jefatura de gobierno ostenta el
diputado Humberto Armando Prieto Herrera, mantiene mutis en cuanto a la
mentada ‘Ley Comaye’, promovida por la diputada Cynthia Lizabeth Jaime
Castillo.

Hasta donde sé, la iniciativa tendiente a supervisar la ética periodística
y su ejercicio al través de un cuerpo colegiado dependiente del gobierno se
mantiene en reserva.
Esto significa que en cualquier momento se desempolvaría y, según el
comportamiento mediático sobre la actuación legislativa, se aprobaría para
‘escarmiento’ de los periodistas que osen criticar al sistema establecido.
¡Ja, ja, ja…!, me río y carcajeo ante esa ruin amenaza, pues la libertad
de expresión es un derecho inalienable.
Así que, (advirtiendo su ignorancia) les explico a los diputados que un
derecho inalienable es fundamental e inherente a todo ser humano, que no
puede ser legítimamente negado, ni arrebatado ni cedido ni renunciado por
ninguna autoridad o persona.
Entonces ¿por qué no sacar de la reserva la iniciativa coartadora de la
libre expresión para votarla en contra o de plano desecharla?
Correo: jusam_gg@hotmail.com

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