El expediente CP/0733/2025 por anomalías en contratos de despensas deja sin margen de maniobra a la exfuncionaria cabecista.
Martín Díaz | Periodismo con Firma
A Yahleel Abdala Carmona se le acabó el margen de maniobra y el catálogo de pretextos médicos en Ciudad Victoria. El juez de control Patricio Lugo Jaramillo finalmente dio el manotazo que la Fiscalía General de Justicia del Estado estuvo esperando por meses: la declaró formalmente prófuga de la justicia. Detrás de sus tres inasistencias consecutivas a los tribunales hay un expediente relacionado con irregularidades por 985.2 millones de pesos difíciles de explicar durante su paso por la Secretaría de Bienestar Social.
El expediente bajo el cual la buscan —la carpeta procesal CP/0733/2025— no es un asunto menor. La Fiscalía Especializada en el Combate a la Corrupción, con el fiscal Eduardo Govea Orozco al frente, le atribuye irregularidades en contrataciones de despensas por un monto cercano a los mil millones de pesos cometidas en el último tramo del sexenio cabecista, entre octubre de 2021 y septiembre de 2022.
El esquema en la Secretaría de Bienestar Social habría operado mediante la compra masiva de despensas a través de adjudicaciones directas, evitando los procedimientos de licitación pública que por ley correspondían a montos de esa magnitud. Para el juez de control, ni las recetas médicas por infecciones de garganta ni los malestares estomacales presentados por la defense fueron argumentos suficientes para detener el proceso. Peor aún: la excandidata ni siquiera logró acreditar un domicilio legal en Ciudad Victoria para recibir notificaciones judiciales.
La trayectoria política de Yahleel refleja una constante de la política tamaulipeca: los cambios de camiseta suelen ser más rápidos que las explicaciones cuando llegan las investigaciones. Formada en las filas del PRI, donde llegó a ser dirigente estatal y diputada federal, terminó integrándose al proyecto político del cabecismo cuando el PAN dominaba el escenario estatal. Desde ahí fue impulsada como la apuesta para disputar Nuevo Laredo, una batalla que perdió frente a Carmen Lilia Canturosas y que tampoco logró revertir en procesos posteriores.
Hoy su nombre ya no aparece asociado a campañas electorales, sino a un proceso penal por uso indebido de atribuciones y facultades. Además de enfrentar una inhabilitación administrativa, la exfuncionaria es buscada por las autoridades estatales tras ser declarada sustraída de la acción de la justicia.
Las despensas adjudicadas sin licitación terminaron costándole más que una elección. Yahleel Abdala perdió la alcaldía de Nuevo Laredo, perdió el fuero y ahora enfrenta una orden de localización como prófuga de la justicia.
Ahí están los hechos. Que cada quien saque sus conclusiones.
