Opinión pública
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Afirmar que fue ejemplar porque a la postre lo
asesinaron, sería sustituir la investigación histórica por la veneración. Es
tiempo de juzgar sin pasiones.
Desmitificar no significa ofender su memoria y familia.
Tras su muerte, Rodolfo Torre Cantú fue elevado rápidamente a una
dimensión que probablemente nunca habría alcanzado en vida. De
momento se dieron tantas cargas emocionales que lo glorificaron sin un
examen frío de su trayectoria y acciones sociales.
A 16 años de distancia, su vida y obra pueden ser analizadas con
perspectiva crítica. Si lo documentado es correcto, que se le reserve en el
lugar que le corresponde, fuera de ser el primer candidato a la gubernatura
asesinado por el crimen organizado.
En cada aniversario se repiten panegíricos, historias ya contadas por los
reporteros que no pudieron llegar a la escena del crimen, y las exigencias
de justicia ¿así se le pasarán por los siglos? Se necesita algo nuevo sin
olvidar que, su muerte, continúa siendo una herida abierta.
Exigir justicia, sí, pero no convertir su memoria en figura intocable. Es
momento no de repetir panegíricos cada 28 de junio.
Sabemos de memoria los datos del crimen y el entorno. No hace falta
que cronistas y columnistas lo repitan. En 2010 la PGR ofreció 15 millones
de recompensa a quien generara información para identificar, localizar o
detener a los responsables, pero nadie se acercó.
La oferta fue retirada en 2018 por falta de informantes.
Enterados que la Fiscalía recabó 183 informes, hizo 50 peritajes, tomó
145 declaraciones y la principal línea de investigación apuntaba a grupos
del crimen organizado, pero jamás hubo vinculaciones a proceso. Siguen
pendientes el móvil, autores materiales y e intelectuales, los verdaderos
motivos e intereses que se encontraban detrás de la emboscada.
Si la evaluación crítica dice que la memoria de RTC merece no solo
nombres de hospitales, calles y avenidas, escuelas, auditorios, estatuas y
monumentos, recintos universitarios y premios estatales con su nombre,
que así lo vaya guardando el juicio de la historia.
Las tragedias no deben borrar defectos pero tampoco quitar virtudes. Si
hay necesidad, que la figura de Rodolfo se convierta en símbolo, en
emblema de la medicina si fue buen médico, o de la política social y oratoria
si es que destacó en ello.
Esperemos que, en el 17 aniversario del homicidio, el ejercicio de
medios y redes se ocupe de temas de fondo y no de datos aislados y
trillados. Si del análisis se construye un estadista… Que así sea.
Estamos seguros que la historia no puede limitarse a reproducir
homenajes, tiene que examinar decisiones, omisiones, manejos
administrativos, poner en el tamiz la actuación de Torre en el sector público,
DIF Municipal, PRI local, jefe de Salud, diputado local y federal.
Es menester hacer a un lado las emociones. Tamaulipas debe comenzar
a recordarlo como realmente fue, no solo como lo presentó el poder
después de los hechos.
Tendrán que ampliarse elementos ¿el Estado cumplió con su función de
apoyar y proteger a los deudos de quienes murieron en la emboscada?.
Sabemos que la viuda de Enrique Blackmore Smer (secretario de
Rodolfo), Yessica Idalia López López, y tres hijos menores recibieron por
decreto pensión vitalicia por un escaño de diputado local. En 2010 eran 73
mil mensuales que tendrían que actualizarse en los años ¿se cumple?.
Son datos que deben ir enriqueciendo el juicio histórico, para lo cual
deben contribuir los medios de comunicación.
¿El Estado apoya a las viudas del chofer y guardaespaldas, Adriana
Córdova Vázquez, Blanca Lilia Arrieta Campos y Magalena Guiñones
Aguilar y sus hijos? ¿qué fue de ellos a 16 años de la tragedia?.
Por aquellos días, el Congreso del Estado autorizó incluso pensión
vitalicia para Maribel Valdez Alvear, esposa de quien fuera presidente
municipal de Hidalgo, Marco A. Leal (asesinado), “en reconocimiento a los
servicios públicos desempeñados”. Los 50 mil mensuales se irían
incrementando conforme a la inflación.
Para 2027 esperemos temas de fondo y juicios desapasionados.
El Gobernador Américo Villareal Anaya inició la semana en Tampico con
Honores a la Bandea en la Primarias Independencia, Guadalupe Mainero y
Sor Juana Inés de la Cruz. Luego asistió al Consejo Estatal de la Agenda
2030 para el Desarrollo Sostenible, en que fue presentado el segundo
informe Subnacional Voluntario 2026.
AVA inauguró el Museo del Futbol en el Centro de Convenciones y
Exposiciones, un espacio dedicado a la historia, pasión e identidad
deportiva (que incluye la Jaiba Brava).
Y, como lo anticipamos en colaboración anterior, el Gobierno de
Tamaulipas rechazó de manera categórica los señalamientos del periódico
The New York Times en contra del Gobernador Américo Villarreal.
En boletín, Gobtam afirma que no existe acusación, procedimiento ni
notificación oficial de autoridad alguna en México ni Estados Unidos, que
respalde las versiones publicadas por el medio de comunicación el 27 de
junio.
Menos AVA es “informante” del gobierno americano.
La guerra sucia continúa al calor del próximo proceso electoral.
