El secretario general de Gobierno, Héctor Joel Villegas, tiene bajo su responsabilidad la política interior de Tamaulipas. Sin embargo, antes de conducir la operación de Morena rumbo a 2027 deberá explicar cómo perdió Río Bravo, el municipio donde construyó su poder y dejó instalada a su propia familia.
Martín Díaz / Periodismo con Firma
Héctor Joel Villegas González, “el Calabazo”, es el principal operador político del gobernador Américo Villarreal Anaya. O al menos eso dice su nombramiento como secretario general de Gobierno. Al revisar sus antecedentes inmediatos, la realidad contradice al cargo: el encargado de operar políticamente todo Tamaulipas no fue capaz de conservar para Morena el municipio donde nació su propio proyecto.
La dinastía derrotada
El Calabazo ganó la alcaldía de Río Bravo en 2021 y, al año siguiente, saltó al gabinete estatal. Su salida no significó abandonar el control local: tras una controvertida sucesión parlamentaria que ignoró la intención de Teodoro Escalón Martínez de regresar como alcalde suplente, el Congreso del Estado impuso como sustituto a Joel Eduardo Yáñez Villegas, primo hermano del secretario.
La operación parecía perfecta: Héctor Villegas operaba desde Victoria y su primo administraba el feudo familiar. El objetivo era validar ese mandato interino en las urnas durante el proceso de 2024. Yáñez Villegas llegó a la contienda con todo a favor: la reelección implícita, el presupuesto municipal y la maquinaria de una coalición que arrasó en casi todo el estado.
Lo tenía todo, menos los votos.
Miguel Ángel Almaraz Maldonado, candidato del PAN-PRI, obtuvo 27 mil 671 sufragios frente a los 19 mil 672 del morenista. La diferencia no fue un margen cerrado de casilla; fue una paliza de casi ocho mil votos en el corazón del territorio del secretario general. Lo paradójico es que los electores de Río Bravo prefirieron el conocido y polémico historial judicial de Almaraz antes que otorgarle continuidad a la familia del operador estatal.
La política del avestruz
El boquete electoral de Río Bravo no fue un accidente menor; el encargado de la política interior perdió las llaves de su propia casa. A las puertas de 2027, aquel resultado enciende las alarmas en un Morena que necesitará operación real y no sólo inercia de marca.
Ahí saltan las dudas sobre la efectividad de Villegas, quien mantiene un perfil extraordinariamente discreto. Ante las crisis de gobernabilidad que sacuden a la entidad, rara vez se le ve encabezando negociaciones o asumiendo el control público de los daños. Cuando el piso se mueve, el Calabazo suele replegarse.
Sucedió cuando se le cuestionó por los señalamientos del diputado federal Mario López sobre presuntos vínculos políticos con el huachicol. Villegas respondió que el asunto no ameritaba “perder el tiempo” y remitió a los inconformes a las autoridades.
Una salida administrativamente cómoda, pero políticamente estéril.
Un secretario general de Gobierno no es un buzón de quejas; su labor es anticipar tormentas, contener crisis y defender con la palabra al proyecto del que forma parte.
El cálculo del silencio
Ese bajo perfil alimenta suspicacias en los pasillos del poder. Mantenerse lejos del desgaste público puede parecer prudencia, pero en la realidad exhibe a un funcionario que prefiere cuidar sus propios movimientos antes que salir a dar la cara por el proyecto estatal.
¿La discreción del secretario busca proteger al gobierno o protegerse a sí mismo?
Mientras la incógnita se despeja, hay un saldo imposible de borrar en el norte del estado. Morena pretende encarar las aduanas de 2027 llevando como timonel a un estratega que entregó su propio bastión a la oposición. No fue una derrota apretada: en Río Bravo, el candidato panista superó al morenista por más de 15 puntos porcentuales. Una paliza electoral ocurrida precisamente en el territorio político del responsable de operar todo Tamaulipas.
Quizá antes de encomendarle el mapa completo del estado, el partido debería pedirle que explique cómo fue que perdió su propia casa.
Ahí están los hechos. Que cada quien saque sus conclusiones.
