SECRETARIO DE ENERGÍA

Opinión

Por Oscar Díaz Salazar

A todo y a todos, y además bien, respondió el secretario de Energía del gobierno de Tamaulipas, Walter Julián Ángel, en el encuentro con un grupo de periodistas de Reynosa.

En asuntos de su competencia, demostró que le sabe, que conoce y que le apasiona, y por eso tiene a la mano los números, los reglamentos, los antecedentes, los estándares internacionales, los datos y los referentes de otros países.

En temas que son transversales a varias dependencias o que simplemente no le competen, demostró conocimiento y una amplia cultura general.

El secretario habló de las gestiones para reclasificar las tarifas eléctricas en varios municipios, para incrementar los cuatro casos de éxito que ya lograron.

Habló de las gasolineras del bienestar, de las energías fósiles y las limpias, del parque eólico que no ha podido iniciar operaciones y del que generó malestar en la población por el presunto incumplimiento en el pago de arrendamiento del suelo.

Por demás interesante fue la mención, sin nombres y sin detalles, del robo de energía eléctrica por parte de los industriales, que vuelven pecata minuta el robo para uso doméstico,

Con optimismo cargado de escepticismo se escuchó la versión, en boca del secretario, de las gestiones para hacer el proyecto ejecutivo y el saneamiento del predio donde se pretende construir un parque, y que en algún tiempo operó como “refinería” de PEMEX en Reynosa.

Para no hacer polémica frente a los demás colegas y no acaparar la conversación, me guardé las ganas de decirle que “yo tengo otros datos”, que contradicen su afirmación categórica de que en Reynosa no hay uranio, esto cuando la plática se fue por el rumbo de la energía nuclear, de la que el secretario tuvo expresiones favorables catalogándola como la energía del futuro.

Los apagones, los proyectos fallidos, las inversiones públicas y las privadas, el desarrollo de proveedores, la certificación de empresas y técnicos, los asuntos técnicos y los matices políticos también fueron abordados por el secretario de Energía.

La comparación con su alma mater, la UNAM, sin observar disparidad en la preparación de los estudiantes de ingeniería, fue el mejor elogio para la Universidad Politécnica de Victoria, ponderada por el Ingeniero Walter al exponer la importancia de los recursos humanos en el desarrollo industrial de un pueblo y particularmente en la gestión de los recursos energéticos.

Aunque la frase se utiliza para descalificar, le quisiera dar un giro positivo al decirles que al secretario de Energía si le sube agua al tinaco, si ataja la pelota y no defraudó las expectativas positivas que tenía de su persona y de su trabajo. El funcionario hace honor a quienes se han expresado en forma positiva de él.

Concluyo con un agradecimiento a la diputada Magaly Deandar y a su hermano el editor Heriberto Deandar, por la invitación a dialogar con uno de los garbanzos de a libra del gobierno de Tamaulipas.

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