EX CONTRALORA DE CABEZA, DECLARADA CULPABLE

Opinión

A MI MANERA

Por Tello Montes

Hay noticias que golpean el discurso de una administración entera. La declaración de culpabilidad de Elda Aurora “N”, excontralora gubernamental durante el gobierno de Francisco García Cabeza de Vaca, tiene ese alcance político: quien ocupó la oficina encargada de vigilar el correcto ejercicio de la función pública fue declarada penalmente responsable por un Tribunal de Enjuiciamiento.

La encargada de vigilar terminó bajo el peso de un fallo condenatorio. Esa es la dimensión del caso y el motivo por el que resulta especialmente incómodo para el cabecismo.

Según la información difundida sobre el juicio, la Fiscalía Anticorrupción acreditó que la exfuncionaria autorizó pagos derivados de un contrato de servicios por honorarios a una persona que, simultáneamente, desempeñaba el cargo de directora administrativa de la propia Contraloría Gubernamental. El tribunal determinó su responsabilidad por uso ilícito de atribuciones y facultades y desempeño de funciones judiciales o administrativas.

El asunto tiene una gravedad institucional evidente. La Contraloría debe revisar, detectar irregularidades y exigir responsabilidades. Su autoridad depende de que quienes la encabecen respeten las reglas que están obligados a hacer cumplir. Cuando su antigua titular es declarada culpable por conductas cometidas en el ejercicio de sus atribuciones, queda cuestionada la credibilidad de aquella estructura de vigilancia.

¿Quién vigilaba a quien debía vigilar? La pregunta alcanza políticamente al gobierno de Cabeza de Vaca, porque fue dentro de su administración donde la excontralora ejerció esa responsabilidad. Un nombramiento de ese nivel expresa confianza y una decisión sobre cómo se supervisará el uso del poder y de los recursos públicos.

La responsabilidad penal determinada en este juicio corresponde a la exfuncionaria. La responsabilidad política por la selección y supervisión de los altos funcionarios obliga a examinar a la administración de la que formó parte. Son planos distintos, pero ambos merecen una explicación pública.

Por eso, el cabecismo enfrenta un problema que difícilmente se resuelve con consignas. Frente a un fallo emitido después de un juicio oral, cualquier defensa seria debe responder a las pruebas y a los razonamientos del tribunal. La descalificación política, por sí sola, no rebate una resolución judicial.

También es necesario hablar con precisión: la declaración de culpabilidad ya fue emitida; las sanciones todavía están pendientes. La audiencia del 22 de septiembre determinará las consecuencias jurídicas y, en su caso, la reparación del daño. La nota tampoco establece que la resolución sea firme. Exigir cuentas implica respetar esas diferencias, porque la contundencia de la crítica depende de la solidez de los hechos.

La excontralora enfrentó, además, otro procedimiento relacionado con la adjudicación directa de 14 contratos por más de ocho millones de pesos. Esa causa es independiente y debe resolverse por sus propias pruebas. No hace falta mezclar expedientes para advertir la gravedad del fallo que hoy se conoce.

Tamaulipas merece saber cómo funcionaron sus mecanismos de control y por qué una conducta de esta naturaleza pudo producirse precisamente dentro de la dependencia encargada de combatir las irregularidades. La rendición de cuentas debe llegar hasta donde alcancen las pruebas, con sanciones proporcionales y reparación del daño cuando corresponda.

El golpe político para el antiguo gobierno es contundente: la oficina que debía ser garantía de legalidad quedó cuestionada por la actuación de quien la encabezaba. Para el cabecismo, esa contradicción pesa más que cualquier discurso. Para los ciudadanos, deja una exigencia elemental: que vigilar el dinero público sea una responsabilidad efectiva y que traicionarla tenga consecuencias.

EN OTRO TEMA …, El primer embarque de carbón vegetal El Bernal hacia Texas representa una oportunidad concreta para los productores tamaulipecos. Detrás del distintivo Hecho en Tamaulipas hay trabajo y familias que buscan ampliar sus ventas y mejorar sus ingresos.

El banderazo encabezado por el gobernador Américo Villarreal Anaya tiene un significado económico y político: muestra cómo la colaboración entre gobierno, productores y empresas puede abrir mercados. La vinculación con La Michoacana Meat Market permite llevar un producto local a consumidores del otro lado de la frontera.

Este paso también da contenido a la marca Hecho en Tamaulipas. Su fortaleza dependerá de que más productos encuentren compradores y sean reconocidos por su calidad. El carbón El Bernal abre una ruta que otros productores podrían seguir.

El agradecimiento de Fernando Crespo, productor de Villa de Casas, puso rostro a esa expectativa: convertir años de esfuerzo en nuevas oportunidades comerciales.

Ahora, el reto será mantener los pedidos y lograr que las ventas se traduzcan en beneficios para quienes producen. La gestión de Américo Villarreal entrega un primer resultado; consolidarlo permitirá que el trabajo tamaulipeco siga cruzando fronteras.

POR OTRA PARTE…Las visorías que realizará Correcaminos los días 22, 23 y 24 de septiembre en Ciudad Victoria representan una oportunidad para que jóvenes futbolistas demuestren su capacidad y busquen un lugar en las categorías Sub 13 y Sub 15. El convenio con Necaxa amplía las posibilidades de desarrollo para quienes destaquen en este proceso.

El debut de cuatro jugadores surgidos de Academias en la Tercera División Profesional ofrece una señal alentadora: el trabajo de formación está permitiendo que nuevos talentos avancen dentro de la institución.

La apuesta merece continuidad. Detectar jugadores es el primer paso; acompañarlos con preparación y oportunidades será fundamental para que esa promesa se convierta en una trayectoria. Correcaminos tiene en sus fuerzas básicas la oportunidad de construir su futuro y dar espacio al talento de casa.

Y PARA CERRAR…,Con una inversión superior a los dos millones de pesos, este jueves 17 de septiembre arranco la pavimentación asfáltica de la calle Alfonso Bonilla Aragón, entre Esmeralda y Plaza Norte, en la colonia Expofiesta Oriente de Matamoros.

El alcalde Beto Granados encabezo el inicio de los trabajos a las 10:00 de la mañana, como parte del programa BANOBRAS-FAIS.

Esta será la segunda obra de pavimentación que se realiza en la colonia durante el año. Con ambas acciones, la inversión acumulada en este rubro asciende a cerca de cinco millones de pesos, destinados a mejorar las condiciones de movilidad de las familias del sector.

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