Por Oscar Díaz Salazar
Publicado 9/dic/2019
En una visita guiada a la Ciudad Universitaria, principal campus de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, tuve la oportunidad de apreciar las instalaciones, los jardines, los murales de la rectoría, etc., etc.
Pero además de disfrutar el paseo y la vista de la obra material, y contagiarme de la alegría y desenfado de los estudiantes que por millares deambulan por el campus, además de todo eso, que ya es bastante, recibí una gran lección de sociólogia, lucha de clases, psicología y otras disciplinas sociales, al escuchar a mi guía, un joven tamaulipeco recién egresado de la licenciatura en Ciencias Políticas.
Me recomendaba el flamante licenciado, por cierto oriundo de Tampico, que observara los sillones para asear el calzado que estaban dispuestos en uno de los pasillos principales de la Facultad de Derecho.
En la Facultad de Derecho si hay sillas para que los «boleros» hagan su trabajo. La silla esta elevada del nivel del piso, para que el cliente se sitúe por encima del «bolero». En la UNAM, la Facultad de Derecho, es de derecha. Ahí se inculcan los valores de las sociedades capitalistas. Ahí es normal que unos sirvan y otros sean servidos.
En contraste, en la Facultad de Filosofía y Letras no hay sillones para el aseo de calzado, y los «boleros» ambulantes no se acercan, ni por casualidad, a esa área del campus en donde se ubica esta facultad, considerada de izquierda, de chairos se diría en la jerga actual.
Si mi recuerdo no me falla, también hay sillones, más modestos, más sencillos, con menos clientela, en la Facultad de Contaduría. Esa escuela está catalogada como de centro, por lo que son tolerantes a las ideas capitalistas, pero con matices.
En la Facultad de Ingeniería, creo que existen sillas de bolear, pero en el abandono. Los estudiantes de estas disciplinas no se caracterizan por andar muy acicalados. Usan tenis, mientras estudiantes, o botas de trabajo.
Los administradores, los arquitectos, los diseñadores y los politólogos son cuidadosos de su apariencia, pero no usan los servicios del bolero. Limpian sus zapatos en casa.
Les comparto estas reflexiones para que me ayuden a entender el mensaje que quiso enviar, – si es que deseaba expresar algo-, el gobernador de Tamaulipas Francisco García Cabeza de Vaca, con esta imagen que hizo circular en las redes sociales, y que fue tomada en una visita a Reynosa, una visita de carácter social, pues no estuvo en actos oficiales.
PD La publicación original del texto se acompañó con una fotografía del entonces gobernador Cabeza de Vaca, sentado en una silla de bolear de la plaza principal de Reynosa, donde por cierto hay dos docenas de sillones para el aseo de calzado
