EL SINODAL DE TAMAULIPAS
Cd. de México.- Heberto Castillo Martínez… Un día como hoy 5 de abril, pero del año de 1997. Falleció el ingeniero civil, inventor, político y luchador social mexicano Heberto Castillo Martínez, una de las figuras más destacadas de la vida científica y política del México contemporáneo. Nació el 23 de agosto de 1928 en Ixhuatlán de Madero, Veracruz, y realizó sus estudios de ingeniería en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución en la que posteriormente impartió clases, al igual que en el Instituto Politécnico Nacional.
Como ingeniero, Heberto Castillo destacó por su talento innovador. Fue autor del sistema estructural conocido como tridilosa, un diseño revolucionario por su ligereza, resistencia y economía de materiales, utilizado en importantes edificaciones como el actual World Trade Center de la Ciudad de México y aplicado también en otros países. Su obra técnica lo consolidó como uno de los ingenieros más sobresalientes de su tiempo.
Paralelamente, desarrolló una intensa actividad política y social. En 1956 fue secretario particular del general Lázaro Cárdenas, y en 1959 se desempeñó como coordinador del Movimiento de Liberación Nacional. Durante esos años apoyó diversas luchas sociales, entre ellas el movimiento ferrocarrilero de 1959-1960 y el movimiento de los médicos en 1965, quienes exigían mejores condiciones laborales y salariales.
En el ámbito internacional, participó en la Conferencia Tricontinental y en la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) en La Habana, Cuba, en 1966, consolidando su compromiso con los movimientos progresistas y de izquierda en América Latina.
Heberto Castillo fue también un actor central del movimiento estudiantil de 1968. Durante la huelga estudiantil participó en la Coalición de Maestros Pro-Libertades Democráticas, y la noche del 15 de septiembre de ese año pronunció el simbólico “Grito de Independencia” desde la Torre de Rectoría de Ciudad Universitaria de la UNAM. Tras estos acontecimientos, vivió en la clandestinidad durante nueve meses, hasta que fue detenido y encarcelado de 1969 a 1971 como preso político, junto a intelectuales como José Revueltas y Elí de Gortari.
Durante y después de su prisión, Castillo se dedicó también al periodismo, colaborando en importantes medios como Siempre!, Excélsior, El Universal, Proceso y La Jornada. A partir de su experiencia escribió una de sus frases más emblemáticas:
“Comprobé que podía aguantar la tortura, el aislamiento, el hambre y la sed, y me di cuenta de que nadie, absolutamente nadie ni nada puede apresar el espíritu del hombre.”
En 1985 fue cofundador y presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) y se desempeñó como diputado federal de 1985 a 1988. En 1987 fue candidato presidencial del Partido Mexicano Socialista (PMS), aunque en 1988 declinó su candidatura en favor de Cuauhtémoc Cárdenas, al formarse el Frente Democrático Nacional. Tras las elecciones, participó activamente en la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en octubre de 1988.
Ya como militante del PRD, en 1991 protagonizó la toma pacífica del Palacio de Gobierno de Michoacán y, junto con Cuauhtémoc Cárdenas, tomó protesta a Cristóbal Arias como gobernador en rebeldía ante un fraude electoral. Fue candidato a gobernador y senador por Veracruz, su estado natal, y recibió el doctorado honoris causa por la Universidad de Perú.
Además de su actividad política, fue un prolífico escritor técnico y político. Entre sus obras destacan Análisis y Diseño Estructural, Libertad bajo protesta, Desde la trinchera, PEMEX sí, PEUSA no y Si te agarran te van a matar.
Heberto Castillo falleció a los 68 años, víctima de complicaciones cardíacas. Tras su muerte se creó la Fundación Heberto Castillo, dedicada a preservar y difundir su pensamiento y legado. Sus restos fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres, como reconocimiento a su trascendental aportación a la ciencia, la política y la lucha democrática en México.
