Por Gil Vicente Galindo/EL SINODAL DE TAMAULIPAS
Reynosa, Tam.- “Con el debido respeto que merece cada ciudadano, me dirijo a ustedes con la intención de expresar mi sentir y el de muchas familias del campo que se sienten ignoradas”, así abrió su plática en redes sociales Jorge Osvaldo Pizaña Banda.
Ejidatario de nacimiento, sin estudios Osvaldo Pizaña, dijo que se ha sumado a un movimiento que busca ser escuchado y representando de manera genuina. Aspiro a ser una voz que resuene en Tamaulipas y México”, -agregó-,
Él solicita confianza con humildad y respeto. “No estamos en tiempos de campañas electorales-, reconoció la voz del campo, pero la injusticia y la humillación de ser ignorados nos impulsa a alzar la voz por nuestras familias y comunidades ejidales”, -añadió- Pizaña.
“Estamos cansados de promesas vacías; exigimos hechos, no palabras”, -reiteró- el ejidatario que busca una representatividad para que, el campo sea escuchado y no estar en un cargo para adular al “jefe”, el jefe es el pueblo, que es quién manda, el que pone y el que quita”, afirmó.
Como persona humilde y sencilla, sin educación formal, está dispuesto a trabajar arduamente por ti y por la gente del campo. “Si mi mensaje resulta ofensivo, ofrezco disculpas. Agradezco que hayan leído mi mensaje hasta el final. Que Dios los bendiga. Concluyo diciendo Osvaldo Pizaña Banda.
Por Gil Vicente Galindo/EL SINODAL DE TAMAULIPAS
Reynosa, Tam.- “Con el debido respeto que merece cada ciudadano, me dirijo a ustedes con la intención de expresar mi sentir y el de muchas familias del campo que se sienten ignoradas”, así abrió su plática en redes sociales Jorge Osvaldo Pizaña Banda.
Ejidatario de nacimiento, sin estudios Osvaldo Pizaña, dijo que se ha sumado a un movimiento que busca ser escuchado y representando de manera genuina. Aspiro a ser una voz que resuene en Tamaulipas y México”, -agregó-,
Él solicita confianza con humildad y respeto. “No estamos en tiempos de campañas electorales-, reconoció la voz del campo, pero la injusticia y la humillación de ser ignorados nos impulsa a alzar la voz por nuestras familias y comunidades ejidales”, -añadió- Pizaña.
“Estamos cansados de promesas vacías; exigimos hechos, no palabras”, -reiteró- el ejidatario que busca una representatividad para que, el campo sea escuchado y no estar en un cargo para adular al “jefe”, el jefe es el pueblo, que es quién manda, el que pone y el que quita”, afirmó.
Como persona humilde y sencilla, sin educación formal, está dispuesto a trabajar arduamente por ti y por la gente del campo. “Si mi mensaje resulta ofensivo, ofrezco disculpas. Agradezco que hayan leído mi mensaje hasta el final. Que Dios los bendiga. Concluyo diciendo Osvaldo Pizaña Banda.
