REFLECTOR
Gilda R. Terán.
Seguramente, que a veces tenemos muchas cosas guardadas en nuestra memoria, pero no la
del corazón, sino la situada en el cerebro, allí hay dolores, enojos, frustraciones, por eso,
llegar a conciliar ambas implica un gran desafío.
Cada vez que nos sentimos lastimados por el medio que nos rodea, nuestro corazón se
cierra, como una forma de auto protegerse y es en ese preciso momento, cuando sin
quererlo, nos estamos quitando la vida, porque anulamos una de las funciones más
importante que posee, la de “abrirse sin medida ni condición”.
Cuando nuestra memoria ha elegido guardar sólo lo triste del pasado, esconder o negar los
buenos momentos vividos, nos queda muy poco material para construir un próspero
presente, pasamos a convertimos en seres agonizantes en donde deambulan pensamientos y
acciones equivocadas van creando una realidad paralela, que reafirma y eterniza ese
malestar.
Bueno todo tiene solución para emprender caminos de paz, y es que la tarea consiste en
desprenderse de los recuerdos acumulados en nuestro cerebro emocional y así brindarle una
oportunidad al olvidado corazón. Proponiéndonos albergar en él sólo lo digno de ser
recordado, lo que nos engrandezca a nosotros y a los seres que caminan a nuestro lado.
Deba saber que la gratitud, es una clara manifestación de un corazón activo, uno que late y
en su movimiento va enseñándonos a valorar cada detalle, palabra, caricia, cada momento
compartido, un nuevo despertar.
Un corazón que se detiene siempre a mirar a su alrededor y a concienciar lo bien que está
en relación a otros tantos seres, y que no se conforma sólo con ver esto sino que busca
brindar su ayuda y fundamentalmente agradecer por el solo hecho de estar vivo y poder
marcar una diferencia.
IMPULSO A LOS INVIDENTES.
El Gobierno del estado, sigue impulsando a las personas que portan alguna condición de
discapacidad, para que puedan seguir llevando una vida digna, y subsistir en su acontecer
diario.
En este sentido, el DIF Tamaulipas a través de la “Casa de Luz” donde acuden personas con
disminución o pérdida visual, presentaron su desfile SOLARE 2026, de bolsas y carteras
elaborados por ellos mismos, esto en técnicas de macramé y crochet, fue una fiesta de
increíbles dones y talentos.
A decir verdad, las personas invidentes que forman partes de este plantel institucional, dan
lecciones de historias de éxito, desarrollando tantas destrezas y talento innato en las clases
que les imparten.
Destaca el talento de las personas de la escuela de invidentes, ya que ellos se dedican
elaborar bolsas tejidas de macramé, las cuales presenta una tesitura y que reflejan que una
condición incapacitante, no es obstáculo para el desarrollo del potencial humano.
Hasta la próxima.
gildateran@yahoo.com.mx
