BAPHOMET

Opinión

AL VUELO

Por Pegaso

Emíezan a salir en las redes sociales ideas tan extravagantes como la relación que pueden tener las máximas estrellas del deporte con una figura diabólica llamada Baphomet.
La relación es esta: Por ejemplo, Messi, el más grande futbolista de todos los tiempos, en inglés “Greatest of all times”. Se toman las primeras letras y formamos la palabra GOAT, que en inglés significa cabra.
Se ha puesto de moda llamar GOAT a los mejores: Magnus Carlsen, es el GOAT del ajedrez, Michael Jordan es el GOAT del basquetbol, Mohamed Alí es el GOAT del box, etcétera.
Algunas cuentas de Facebook y You Tube relacionan a la cabra con el macho cabrío, representado por Baphomet.
Baphomet se presenta con la figura de un hombre sentado, con pechos de mujer, grandes alas negras y una enorme cabeza de cabra con robustos cuernos. Es el macho cabrío que se opone al Cordero de Dios, según la tradición.
Entonces, los GOAT del deporte, sin saberlo, están representando a Baphomet, según algunos creadores de contenido que han descubierto el hilo negro.
En Reynosa, como en todo México, en los últimos años ha crecido el culto a esta entelequia, creada por mentes enfermizas.
Se le asocia con cultos demoníacos de la Edad Media, donde templarios y masones lo utilizaban para realizar algunos rituales.
A la fecha, no es raro ver en las redes sociales a personas que aparecen en sus casas o con colguijes relacionados con este demonio.
En el medioevo, a los adoradores de esos personajes opuestos a las enseñanzas de la Iglesia se les llamaba brujos o brujas. No sé como se les llame hoy, pero yo no tendría ni tantita confianza en ese tipo de personas que recurren a elementos mágicos o demoníacos supuestamente para tener éxito en la vida.
Me recuerda aquel capítulo de El Chavo del Ocho donde El Chavo, La Chilindrina y Quico entran a la casa de La Bruja del 71.
De tanto miedo que tienen, se imaginan ver a Doña Cleotilde vestida con una túnica negra, un sombrero enorme del mismo tamaño y una nariz con verruga, removiendo un perol donde está preparando un elíxir para atrapar a Ron Damón.
La Chilindrina hace un ruido y la bruja pregunta: “¿Quién es?” La Chilindrina contesta: “¡Miau!”
Momentos después El Chavo hace otro ruido y la bruja pregunta: “¿Quién anda ahí?” El Chavo, en lugar de contestar con un maullido dice, todo asustado: “¡Otro gato!”
O aquel otro episodio donde Ron Damón, reflejado en un espejo mágico, canta aquella pegajosa cancioncilla que dice así:
Si de noche al pasar
tu corazón se te estruja,
es porque debe andar
cerca de ti alguna bruja.
Pronto, pronto hay que huir,
porque si te alcanza
te podría convertir
en burra mansa.
Todas las brujas del mundo
usan la misma poción,
con esta fórmula extraña
que doy a continuación:
Patas de mosco zancudo,
uñas de gato sangrón,
picos de pájaro zurdo,
cuernos de chivo panzón,
ojos de cuervo dormido,
colas de rata y ratón
y los colmillos molidos
de un jabalí cachetón.
La pregunta es, ¿conoce usted a alguna bruja o brujo adorador de Baphomet?
Viene el refrán estilo Pegaso: “Si pretendes comprender a Inés procede a mudarte a su domicilio durante un período mensual”. (Si quieres conocer a Inés vive con ella un mes).

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