Propuestas Viables
Por: Lic. Jesús Elías Ríos Reyna
Más allá del titular, lo que realmente te afecta
En la conferencia del viernes 24 de julio se habló ampliamente de aranceles y de nuestra relación comercial con Estados Unidos. A veces parecen temas que solo interesan a grandes empresas o a las autoridades, pero la realidad es que también tienen un efecto directo en quienes trabajan por cuenta propia: quienes importan insumos, venden productos al extranjero o simplemente adquieren materiales que cruzan la frontera.
Lo primero que hay que dejar claro —tal como se precisó en ese mismo espacio—: no se trata de nuevos impuestos. Lo que se informa es una sustitución de las medidas que ya estaban vigentes desde febrero. El gravamen del 10 % para operaciones fuera del T‑MEC se mantiene sin cambios; y para quienes cumplan con las reglas de origen del Tratado, el arancel sigue siendo cero, salvo las excepciones ya conocidas.
Esto significa que no hay modificaciones en las reglas que rigen tus actividades cotidianas: ni en las tasas, ni en los montos permitidos, ni en la forma de comprobar gastos o ingresos. El impacto no es inmediato en lo que declaras, pero sí lo es en tu operación diaria:
Si traes mercancía o materiales del extranjero, revisa con cuidado tus costos y cómo esto influye en los precios que cobras.
Si compras o vendes fuera del país, asegúrate de contar siempre con el certificado de origen en regla: es el documento que te garantiza pagar lo justo y no más.
Todo lo que pagues por concepto de aranceles forma parte del costo del bien adquirido; mientras cuentes con la documentación completa, podrás registrarlo correctamente en tus cuentas.
Quienes operan exclusivamente en el mercado nacional, sin vínculos comerciales con el exterior, no sufren alteraciones por este motivo.
Vivimos en una región donde la frontera es parte de nuestra realidad diaria. Lo más valioso de esta información no es la noticia en sí, sino la estabilidad: las reglas no cambian de un día para otro. Lo que sí se refuerza es la importancia de estar bien informado y cuidar cada documento, para tomar decisiones con tranquilidad y certeza.
Al final, se trata de no dejarse llevar por el ruido: entender bien lo que ocurre para actuar con seguridad.
El comercio exterior y los aranceles no son una película de terror; sin embargo, si no se desea lidiar con términos o requisitos como el certificado de origen, la alternativa es operar únicamente dentro de México.
